El Subprocurador del Medio Ambiente, Ernesto Cuevas, metido en serios problemas

No es la primera vez que el ex diputado por el desaparecido partido AVE, Ernesto Cuevas Hernández, es señalado por tratar de extorsionar a los empresarios y a los verdaderos trabajadores, utilizando el poder que le brinda ser el actual subprocurador del medio ambiente.

Evidentemente no trae inyectada la ideología de la Cuarta Transformación de no robar, no mentir y no traicionar, porque antes estuvo en otro partido y siendo diputado se alió con otros legisladores; conformaron un frente denominado “Juntos por Veracruz” que se fue desintegrando poco a poco, hasta que concluyó la pasada legislatura.

“El Gallo Bolo”, como lo conocen en su pueblo, fue invitado por otro ex diputado local, Sergio Rodríguez Cortés, de extracción perredista, de quien mucha gente guarda malos recuerdos, por las fotos que circularon de él gastando rollos de dinero en el interior de una cantina. Entonces ya siendo éste último Procurador del Medio Ambiente se trajo a su compañero de Legislatura, a Ernesto, que ha salido bueno para el billete.

Una denuncia que se registró hace medio año fue la que hicieron los integrantes de la Coalición de Transportistas de carga materialista de la ciudad de Xalapa, cuando dijeron que Cuevas Hernández les pidió millón y medio de pesos por dejarlos trabajar.

Los obreros de la (COPTTMACEV), adheridos a la CROC y CNC, se cansaron de ese acoso, porque incluso la Procuraduría del Medio Ambiente les amenazó con clausurar las obras que se realizaban en donde estuvo la bodega de la Superior, ubicada en la avenida Lázaro Cárdenas.

De nueva cuenta el famoso “Gallo Bolo” aparece en el escenario de la corrupción multando a otras empresas, ahora de la zona portuaria, con el argumento de que no depositaron correctamente sus desechos, pero circula la información de que los propietarios que vinieron a invertir a Veracruz elevaron su queja a las más altas esferas para que se rectifique ese proceder.

Dijeron algunos de los quejosos que le quieren cambiar el apodo y que ahora lo llamen “Vándalo con licencia estatal”, porque su prepotencia ha sido muy cuestionada hasta en su pueblo, Juchique de Ferrer, donde junto con su hermano de nombre Cruz, han cometido serias arbitrariedades, algunas veces en estado de ebriedad este último.

En pleno proceso electoral están mostrando esa cara de corrupción, cuando esa ha sido la principal bandera de la actual administración, su combate hasta sus últimas consecuencias, mientras que este joven hace gala de su poder como subprocurador del Medio Ambiente.

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