Se desdice Poniatowska, que el periodista la indujo para quejarse de las mañaneras

0

Luego de que la escritora Elena Poniatowska declarara que hay un hartazgo nacional por las mañaneras del presidente Andrés Manuel López Obrador, ahora se desdice.

Como se recordará, la también periodista fue tendencia en medios virtuales e impresos luego de quejarse durante una entrevista con Índice Político al afirmar: “Señor presidente, ya párele a las mañaneras porque han provocado un hartazgo y nos tienen a todos al borde de la irritación y confrontación nacional”.

Ahora en entrevista con El Sol de México se desdice y precisa: “Si te preguntan: ‘¿no está usted harta de las mañaneras todos los días?’. Pues te están induciendo la respuesta en la pregunta”.

Al reportero Eduardo Bautista le delcaró: “Yo quiero mucho a AMLO y le agradezco que me haya defendido. Porque yo sí sentí la agresión del periodista (Edmundo Cázares)”.

A continuación la entrevista íntegra tomada de elsoldemexico.com, que no precisa si fue realizada vía telefónica o de manera virtual:

No es momento de dividir a la sociedad: Elena Poniatowska

  • Para la escritora Elena Poniatowska la prioridad es lograr la cohesión para mantener la democracia

Eduardo Bautista | El Sol de México

Aunque está de acuerdo con la consigna de Andrés Manuel López Obrador de “primero los pobres”, Elena Poniatowska considera que no es momento para dividir a la sociedad en dos bandos.

“Estoy totalmente de acuerdo (con esa idea), pero es mucho más fácil dividir que unir”, dice en entrevista con El Sol de México la escritora mexicana, quien celebra el 25 aniversario de su libro Paseo de la Reforma (1996), una novela que habla justamente sobre una de las heridas más profundas del pueblo mexicano: la desigualdad social.

Aunque ha manifestado abiertamente su apoyo a la Cuarta Transformación, la ganadora del Premio Cervantes asegura que la cohesión social es fundamental para consolidar cualquier democracia, por lo cual, siempre estará en contra de cualquier tipo de polarización motivada por alguna ideología política.

“Yo soy un ejemplo de esa unión. A veces tenemos mucho más en común con personas que no tienen nuestras condiciones de vida. Siempre me he identificado más con personas que no tienen los privilegios de los que yo gozo y disfruto. Siento que tengo más en común con ellos (con los desprotegidos) que con una señora de sociedad”, comenta Poniatowska, quien es conocida como La princesa roja por su ascendencia real europea.

Poniatowska nació el 19 de mayo de 1932 en París. Entre sus antepasados se encuentra Estanislao II Poniatowski, el último rey de Polonia como nación independiente (1764-1795). Llegó a México a los 10 años huyendo con su madre de la Segunda Guerra Mundial, mientras su padre combatía en la línea de batalla.

Pese a haber gozado de privilegios, Poniatowska eligió un camino discreto: el de la profesión de secretaria bilingüe. Los azares del destino la llevaron al periodismo, que por entonces era un oficio que no requería de título profesional. Su carrera la comenzó como entrevistadora en el periódico Excélsior, donde destacó por sus largas y profundas entrevistas a personajes como Dolores del Río y Juan Rulfo. Poco a poco, su nombre adquirió prestigio en la prensa nacional y comenzó a colarse en los círculos de poder que ya conocía desde antes por su familia.

“Cuando Salinas de Gortari nos invitó a Los Pinos, invité a mi mamá, pero ella ya conocía la residencia, incluso antes de que fuera Los Pinos”, recuerda la autora de La noche de Tlatelolco (1971), el libro que la llevó a los reflectores internacionales.

Aunque su novela Paseo de la Reforma (1996) se publicó hace un cuarto de siglo, ahora que hojeó la reedición —que ya está a la venta bajo el sello de Alfaguara— se percató que la historia de Ashby —un joven aristócrata que se inventa una vida nueva de barrio— sigue vigente.

“Es una novela que tiene dos polos: los que tienen todo y los que no tienen nada. Ahora que la leí de nuevo, la sentí muy vigente, porque los pobres siguen siendo pobres y los ricos siguen siendo muy indiferentes, tan fuera de la realidad de país como en esa época”, dice Poniatowska.

Con esa voz cálida que la caracteriza desde hace 89 años, de los cuales casi 70 ha dedicado a la literatura y el periodismo, Elenita —como le dicen sus amigos y más ávidos lectores— cree que las nuevas generaciones pueden ser más sensibles ante las injusticias sociales que vive la sociedad mexicana.

“Cuando salí a observar lo que pasaba en el terremoto del 2017, vi a muchos niños bien, niños de la Ibero y de otras escuelas privadas, darse cuenta de que el país en que ellos vivían no era el mismo que el del resto de la sociedad. Yo recuerdo perfectamente a una niña bien que me dijo que jamás había ido a la Bondojito; es más, no sabía ni que existía”, recuerda la escritora.

Las críticas a Elena Poniatowska como una de las principales simpatizantes de Andrés Manuel López Obrador, estriban en su pasado: ¿Cómo alguien que comió en la misma mesa que Carlos Salinas de Gortari, hoy apoya al hombre que señala a la mafia del poder y al neoliberalismo como los principales culpables de la podredumbre social, política y económica de México?

“Sobre las malas acciones de una clase política te das cuenta a posteriori, tiempo después. Saberlo en el momento es difícil. Además, yo no soy de las periodistas que hayan tenido acceso a Los Pinos o a Palacio Nacional ahora con Andrés Manuel. Ni siquiera tengo credencial de periodista”, responde la también ganadora del Premio Nacional de Periodismo en 1978.

Hace unos días, Poniatowska fue tendencia en redes y medios de comunicación por una declaración inesperada que hizo a Índice Político: “Señor presidente, ya párele a las mañaneras porque han provocado un hartazgo y nos tienen a todos al borde de la irritación y confrontación nacional”.

Ahora, con El Sol de México, la autora se desdice de lo que comentó: “Yo quiero mucho a AMLO y le agradezco que me haya defendido. Porque yo sí sentí la agresión del periodista (Edmundo Cázares). Si te preguntan: ‘¿no está usted harta de las mañaneras todos los días?’. Pues te están induciendo la respuesta en la pregunta. Y como esas entrevistas son telefónicas, es muy fácil caer en la trampa. ¿Cómo es posible que a mis 89 años haya caído? Por lo mientras, yo espero que las mañaneras sigan porque son una formidable manera de comunicarse con un público”.

0

También te podría gustar...

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: