Muelle 1 | Los tropiezos

0

A mi madre Berta y a mi hermana Tere, que se repongan.

Vaya si la vida política suele dar insospechadas sorpresas, desde asuntos en apariencia triviales hasta algunos como el que ahora se registra en el país, por cierto, con los apagones.
El caso es que ninguna persona de alta responsabilidad y que esté en algún encargo de poder, la tiene fácil.
Ya vimos este invierno –incluido el tema del cambio climático- ha pegado fuerte en el mundo, en particular ahora en buena parte de Estados Unidos y del norte de México.
El caso es que el gobernador de Texas, Greg Abbott, ante la urgencia desatada por el clima –apagones torales- dijo la semana anterior ni una gota de gas natural sale de ese territorio, lo cual, por supuesto afecta el suministro a México, aunque ya levantó, esperemos, la veda.
Como lo señala el colega Edgar González Martínez:
“En efecto, el asunto del gas en los estados del norte del país, es de oferta y demanda. Por cuestiones de estrategia de distribución México abastece a la industria del norte del país y a las plantas de generación de electricidad de la CFE con gas procedente de Texas. Normalmente lo paga, digamos a 3 dólares, pero ante la demanda extraordinaria por las heladas en Texas, los productores aumentaron el precio a 800 dólares. México dijo NO y dio instrucciones a la CFE de resolver el problema. La CFE dice que para surtir la electricidad al norte del país necesita descobijar al sur y al centro. Y así es, ahora todo el país tiene poca electricidad y se tiene que racionar. ¿Qué tal?
Esto es para considerarse en el futuro inmediato, lo cual supone para nuestro país tomar muy en serio providencias que correspondan como son aumentar la producción interna de gas natural –mucha de la cual se quema en los pozos petroleros- , contar con instalaciones apropiadas para recepción, almacenamiento –si es posible- y una eficiente distribución.
Aunque el ejecutivo federal justifique los apagones y de paso arremeta contra todo lo que supone críticas destructivas o constructivas, la responsabilidad primigenia radica en quienes dirigen la Comisión Federal de Electricidad, a cargo de Manuel Bartlett Díaz –tabasqueño, poblano y medio pariente del poeta Mirón- y que tiene que ponerse las pilas y evitar estos cortes de energía que sí afectan a la economía y a las personas.
Paralelo a este tema, ahora en lo electoral entra la candidatura de Félix Salgado Macedonio por Morena en Guerrero. El presidente López Obrador lo ha sostenido hasta ahora contra todo, a pesar de que se trata, lo menos, de un repulsivo por razones de sobra conocidas.
Se sabe que López Obrador se inclinó por Salgado ante la presencia de otro aspirante: Pablo Amílcar Sandoval, hermano de Irma Sandoval, titular de la Secretaría de la Función Pública, a quien no ve con muy buenos ojos.
El caso es que ambos aspirantes resultan incómodos, uno por la repulsa social merecida y el otro por adelantado, así que el camino viable para Morena y su dirigente moral López Obrador es proponer, ahora o nunca, a una mujer que por ahí anda y que tiene muchas perspectivas.
Atraques:
El presidenciable Marcelo Ebrard, a quien todo le encargan, tiene razón al advertir que la distribución de las vacunas en el mundo se da a los que más pueden y tienen.
La Organización Mundial de la Salud ha informado que tres cuartas partes de las primeras dosis administradas se concentran en apenas 10 países que representan el 60 por ciento del PIB mundial, en tanto hay más de 100 naciones en las que no se ha aplicado una dosis. De este tamaño el asunto.
México tiene prisa porque la pandemia vaya que está pegando.

0

También te podría gustar...

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *