Desencanto

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En REFORMA
(09 Mar. 2021)

Para Estefanía Veloz, por su coherencia.

No es un momento sencillo para quienes hemos sido votantes de López Obrador todas las veces que se ha presentado para un cargo público. Es realmente un momento doloroso y triste para las y los votantes que queríamos ver un cambio radical y profundo, no solo en la forma de hacer política, sino también en el fondo. En su tercer año de gobierno, la 4T toca fondo y le urge más que nunca relanzarse o correrá el riesgo de que se le recuerde como otro gobierno más que llegó con esperanza y terminó con decepción. Nadie quiere esto, pero los focos de alerta ahí están y son evidentes.

Es un momento de desencanto y de dolor, especialmente para votantes de izquierda independientes. Molesta que simpatizantes de partidos como el PAN o el PRI, o incluso amigos o familiares, usen los errores del gobierno actual para reclamarnos por nuestro voto, como culpándonos por el pésimo manejo de la pandemia, la crisis económica desatada por ésta o por las pifias de la mañanera.

Los votantes jamás somos los culpables de los errores de los gobernantes. El desencanto democrático se origina siempre por los errores de quienes gobiernan, no de las y los votantes. Las personas que gozan señalando: “disfruta tu voto”, “por esto votaste”, “no podía saberse” o “se les dijo”, convenenciera e hipócritamente ignoran que en gran parte el enorme triunfo electoral de AMLO se debió al enorme fracaso moral de Peña Nieto, a los crímenes de guerra de Calderón, a la traición democrática de Fox y a las décadas de rapiña del PRI. Esas personas que se quejan con los votantes del 2018, deberían mejor reclamarle a Anaya, Meade, Zavala y El Bronco por haber sido los peores candidatos presidenciales de la historia y a sus partidos por postularlos. Nadie les reclamó a los votantes de Fox, Calderón o Peña por el desafuero, la guerra contra las drogas o por la Estafa Maestra. Los culpables fueron los tres presidentes.

El desencanto con la 4T es una realidad cada vez más compartida. Un gobierno que no ha usado sus mayorías legislativas y la paridad para impulsar el derecho a decidir en sus más de 2 años en el poder, es un gobierno conservador que no entiende que la ola feminista es hoy el movimiento social más fuerte y organizado a nivel global. Mientras que en México las mujeres demandan el aborto legal y seguro a un gobierno de izquierda que les pone vallas, en Argentina las feministas y sus aliados celebran que el gobierno de izquierda de Alberto Fernández y Cristina Fernández hayan abrazado finalmente esta agenda, a pesar de sus tropiezos previos.

Lo mismo ocurre con otras causas progresistas, como derrumbar el prohibicionismo de la guerra contra las drogas. La regulación de la mariguana que preparan en Diputados es conservadora, privilegia a la industria, quita licencias, no deja de criminalizar a personas usuarias y prohíbe el vapeo sólo para que la ley se siga ignorando. Es una mala regulación. Merecemos una mucho mejor ley.

Lo mismo con los temas de la diversidad sexual. Previo a la pandemia iban avanzando muy bien, con un cambio importante desde la Presidencia, pero la pandemia dejó estos temas congelados. No han querido aprobar ni la ley de seguridad social ni la de terapias de conversión.

La 4T ha usado sus mayorías para la Guardia Nacional, para su política energética, sus proyectos de infraestructura contaminantes y no para los temas que impulsamos desde las izquierdas progresistas.

El desencanto viene acompañado de la tragedia. Morena merece perder mayorías, porque el disenso es lo mejor en la democracia. Pero el cinismo del PRI, del PAN, del PRD no ayuda a votar por sus opciones. Movimiento Ciudadano hace un esfuerzo loable, pero comete vicios al desechar a buenos cuadros como Martha Tagle y al arropar a pésimos candidatos como Samuel García.

Hay aún gente en la 4T que escucha y corrige. Ebrard, Sheinbaum, Clouthier, Sánchez Cordero, Rodríguez, Encinas, Citlalli, entre otras y otros. El Presidente necesita recuperar la empatía y el liderazgo social que lo caracterizan si quiere salir de esa valla en la que se atrincheró en el Palacio y convertir el desencanto en una confianza renovada. Solo así parará la ruta a la decepción.

@genarolozano

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