Este lunes se llevó a cabo el último pase de lista a los policías de San Juan Evangelista, Veracruz, que fueron ejecutados en cumplimiento de su deber por un grupo de delincuentes que se escondían en el citado municipio.
Familiares, amigos y funcionarios municipales dieron el último adiós a los elementos que fenecieron durante el atentado del viernes 13 ocurrido en la comunidad de Rancho Nuevo.
El alcalde de San Juan Evangelista, Justino Guillén Lagunes, fue enfático y defendió que los policías fueron asesinados porque no se vendieron:
“Les digo, amigos amigas, estamos trabajando de la mano de las autoridades para dar con estos canallas, sabemos que esta irreparable pérdida será muy difícil, yo como Presidente municipal, los veo como amigos, por qué así me tratan, no es una policía corrupta, que pida para las cocas, y ese es el gran problema. Por no venderse a la mafia, por defender a su pueblo, hoy están en manos de Dios”.
En medios locales trascendió la tarde del domingo la detención de un hombre como posible responsable, quien presentaba heridas de bala al momento de su captura en el interior de una casa que colinda con el predio donde fueron localizados dos vehículos involucrados, esto en Sayula de Alemán.

FUE AGRESIÓN DIRECTA
La madrugada de este viernes 13, un ataque armado contra policías municipales de San Juan Evangelista dejó un saldo de dos elementos fallecidos.
Las autoridades preventivas a cargo del 911 confirmaron que entre las 00:00 y las 08:00 horas no se recibió ningún reporte de privación de la libertad en la región, lo que refuerza la hipótesis de que se trató de una agresión directa contra los oficiales.
El ataque ocurrió mientras los elementos se desplazaban a bordo de la patrulla SSP-001, sorprendidos por los agresores que emplearon armas de alto poder.
Por la posición del vehículo, se presume que el ataque fue perpetrado cuando los policías se dirigían hacia la cabecera municipal de San Juan Evangelista.
El gobierno municipal, encabezado por Justino “Tino” Guillén, emitió una esquela en la que calificó el incidente como un “fallecimiento”, sin pronunciarse de manera enérgica sobre la violencia que azota a la región. La tibieza de la declaración oficial ha generado críticas entre la población, que exige mayor contundencia en la condena y acciones inmediatas para garantizar la seguridad.
Los policías caídos fueron identificados como Carlos Triche, de 28 años de edad, y Caled Zarate, quienes perdieron la vida en el hospital debido a las graves heridas sufridas durante el enfrentamiento.
La violencia en la región sur de Veracruz continúa cobrando vidas, dejando a la ciudadanía en un estado de incertidumbre y temor.