Ya están a la vista las últimas festividades, para muchos, del 2024.
Año muy intenso en que la naturaleza trajo muchos calores y estiaje.
Así como huracanes en los mares que a final de cuentas es uno, éstos muy destructivos y a la vez la salvación en muchos lugares de agua y vida.
Dejamos también este año que ya es historia con dos guerras en curso en el Medio Oriente y en la entrada a Europa, la primera entre israelíes y algunos países árabes y la segunda de rusos contra Ucrania, a las cuales aún no se distingue el fin y no obstante siguen y siguen.
De paso la nación más poderosa en industria militar y en economía llevó a cabo elecciones y el triunfo lo obtuvo de nueva cuenta Donald Trump, quien suele aplicar aquel lema de la infancia de voy derecho y no me quito.
El continente americano, proveedor de materias primas, manufacturas, comercio, recursos humanos de múltiples oficios y profesiones, a entera disposición de Trump cuando así sea necesario y cuando no, pues ahí les van aranceles y los indocumentados o documentados, de regreso.
Ni qué decir pues de migrantes en busca de mejores condiciones de existencia y otros que aprovechan estas oleadas para incorporarse a la delincuencia llamada organizada de todo tipo en contrabandos y estupefacientes al por mayor y armas -por si alguien se les cruza-, en riesgo permanente.

En el subcontinente americano, desde México hasta el Caribe y la Argentina, un sueño la posibilidad de una unión semejante a la europea, que tendrá enorme equilibrio y competitividad con Estados Unidos y Canadá, mientras este último país no pase a ser el estado 53 de Estados Unidos como dice Trump.
En fin, en el ojo del huracán México y sus propias expectativas, una de ellas por cierto esgrimida por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, el trato con soberanía, respeto y cooperación con sus vecinos del norte y del sur y al mismo tiempo seguir la política de transformación que logre equilibrios elementales y crecientes entre los sectores sociales, entre los de pobreza extrema y los de más altos recursos.
En tanto, sí pues como dicen en Chiapas, optimismo y unidad en la sociedad mexicana para encontrar sus mejores vías al desarrollo en lo público y en lo privado, felicitaciones este 2025.
ATRAQUES
- Si bien los complejos petroquímicos están sujetos a imprevistos, explosiones incluidas, vale advertir la urgente atención a los del sureste de México, que por años han estado por diversas circunstancias, ajustados a presupuestos que impiden óptima operación como sucedió en el Cangrejera en Coatzacoalcos esta semana.
- Ojalá el gobierno federal y los del sureste impulsen la nueva era y utilidad incuestionable de los recursos petrolíferos y sus complejos petroquímicos, gaseras y la refinería, que tanto han aportado al desarrollo de México por trabajadores y directivos comprometidos con el país, que los hubo y hay.
- Un acierto de la gobernadora de Veracruz Rocío Nahle, de suspender el peaje en el túnel de Coatzacoalcos hacia Nanchital, que favorece tanto a la población de esa zona que requiere retornar el camino de crecimiento que por temporadas les caracteriza.
- Por último, una de las políticas evidentes del gobierno federal es el de la seguridad. Ya se ven resultados palpables ante la pulverización que se registra de grupos delincuenciales. Y en el mejor de los horizontes, aplicar las leyes en todo.