Quiebran mueblerías porque se comió la competencia

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CD. CARDEL, Ver.- Un mercado marcado por la competencia y consumidores modernos que demandan muebles más ligeros y adaptables a espacios más pequeños y que puedan desplazarlos con facilidad, conforme avanza el tiempo han ido paulatinamente aniquilando a mueblerías tradicionales.
En esta ciudad, cabecera municipal de La Antigua, así como en poblados grandes como Villa Cempoala, Rinconada y Paso de Ovejas es común ver hoy en día cómo bajan sus cortinas para siempre, tras irse a la quiebra ante un ramo mayormente competitivo. Pareciera que muebles más resistentes en base a finas maderas con diseño artesanal ya no son tan demandados por los consumidores.


El arquitecto Gustavo Saavedra Ayala, diseñador de tiendas departamentales nos revela que son este tipo de negocios los que ahora tienen éxito, por la variedad de artículos para el hogar que ofertan esas grandes y conocidas cadenas que otorgan precios más bajos, gracias a la producción en serie que obtienen, aún cuando los materiales que empleen en su fabricación sean de poca calidad.
Y si a lo anterior le sumamos el marketing que aplican para atraer clientela, misma a la que ofrecen créditos con facilidades de pagos chiquitos, compras en línea y catálogos de alto rango publicitario son factores que inciden o terminan por aplastar a mueblerías tradicionales y familiares que se rezagaron porque igual eran o son muy exigentes para poder dar crédito, ya que no solo piden avales, sino que ya mero y exigen escrituras de viviendas o propiedades para poder fiar una estufita de mesa de cuatro quemadores.


Sostiene nuestro interlocutor que aún cuando muebles como juegos de sala, comedores, cómodas, roperos o clóset de madera son más resistentes y duraderos, para las nuevas generaciones se les hacen muy anticuados y poco prácticos para los estilos de vida modernos.
La era digital y electrónica fue imposible para los antiguos muebleros que sucumben día tras día; las que perduran es porque dentro de sus carteras tienen clientes fieles aún por ahí, que gustan de comprar muebles duraderos hechos a base de finas maderas como el cedro, por ejemplo.