Solo observaciones de carácter administrativo por parte del Órgano de Fiscalización Superior (ORFIS), y que de acuerdo a las reglas o normas consideran presunto daño patrimonial, mismo que pronto será aclarado o solventado, ya que la obra físicamente ahí está, y, a nadie en lo absoluto se le ha robado un solo peso, como pudiera pensarse o creerse por parte de los opositores.
Lo anterior lo dejó en claro la presidenta municipal actopeña, María Esther López Callejas, a quien interrogamos al respecto y con lujo de detalle, auxiliada por el Contralor José Manuel García Bonilla, nos aclaró que la omisión de un documento de impacto ambiental otorgado por la SEDEMA y que debía integrarse a la rehabilitación o reconstrucción del salón social y de usos múltiples de Mozomboa fue una acción involuntaria porque no se construyó algo nuevo, de hecho ese antiquísimo y obsoleto salón ya estaba impactado.
Y la solventación será de tipo administrativo, esperando pronto que la SEDEMA les otorgue el visto bueno de lo que ya estaba impactado debido a que el salón, todo deteriorado, pero ya existía, y la obra hecha por demanda de la población, fue una restauración total.
Con relación a otra presunta irregularidad hecha por el ORFIS en cuanto a la obra 500 hecha en la comunidad de Cerro Gordo, y que se hizo con 2 recursos: Hidrocarburos/remanentes del FAISMUN y en donde les observan el no pago de $3,500.00 (Tres mil quinientos pesos 00/100 M.N.), no es que no se hayan querido pagar, sino que cuando se generaron los intereses del FAISMUN, el sistema del Órgano de Fiscalización Superior cerró la plataforma y no la generó como obra nueva, sino que se quedó como una obra en construcción, pero que no estaba pagada.
Y cuando el ayuntamiento actopeño quiso pagar esos tres mil quinientos pesos, no pudieron generar la línea de captura porque el ORFIS no la tenía registrada. Al preguntarle el por qué dicha cantidad, respondió que porque es cinco al millar, es decir, lo que corresponde descontarle a la empresa contratista y aunque sí se le hizo el primer pago del anticipo y la primera estimación, ya el segundo no pudieron debido al cierre de la plataforma antes de tiempo.
Subrayaron que ya habían contemplado les vendría tal observación, pero ahora que han abierto dicha plataforma los del ORFIS procederán a liquidar ese impuesto retenido y no entregado, y asunto arreglado. Insistió finalmente la alcaldesa: “Fue un error administrativo en el registro del sistema del ORFIS y que no permitió generar el comprobante de pago en el banco”.
En conclusión, la obra que más generó un poco de ruido es la del salón de Mozomboa reconstruido, misma que el ORFIS la señala como construida, en operación, pero fuera de norma; es decir, sí utilizaste el recurso, sí está funcionando la obra al cien por ciento, pero no cumpliste con los requisitos que marca la ley, y que no es otro detalle que lo anteriormente descrito, un documento de Vo.Bo emitido por la SEDEMA.