Personal docente y de supervisión de las Unidades de Servicios de Apoyo a la Educación Regular (USAER), han sido relegados de sus funciones por la jefa del Departamento Jeanette Salas Ávila, para realizar otras que no les corresponden, dejando sus aulas y la atención a sus alumnos para cumplir con tareas burocráticas impuestas, lo cual evidencia un uso discrecional e injustificado del personal.
En una carta pública, las denunciantes expusieron que se ha observado que la administración de la citada funcionaria ya raya en la arbitrariedad y en la falta de ética institucional, ya que psicólogos adscritos a los USAER con formación y experiencia para atender necesidades emocionales y educativas, son utilizados para “servir café”, entregar oficios para firma y fungir como mensajeros de lo que la jefa de departamento no quiere decir directamente.
Incluso, se menciona que la supervisora efectiva de Santiago Tuxtla y más de tres directores efectivos realizan trámites administrativos u oficios para esa jefa de departamento, en lugar de ejercer sus funciones específicas de supervisión o dirección, lo cual deja acéfalos los servicios de educación especial en varias zonas.
De igual manera, se menciona que profesores han dejado sus aulas y la atención a sus alumnos para cumplir con esas tareas burocráticas impuestas, lo cual evidencia un uso discrecional e injustificado del personal.
Algunos docentes que no son parte de ese círculo cercano parecen estar marginados: se les ve cubriendo horarios, pero sin participación en actividades reales de apoyo educativo —solo son llamados a las fiestas, comidas y eventos sociales internos, se indica en el escrito.
Hay señalamientos aún más graves: dentro de la oficina se habla de lecturas de tarot, limpieza de auras y “cierres de caminos para adversarios”; prácticas que no tienen ninguna base institucional ni profesional, y que plantean inquietantes dudas sobre el uso del espacio público educativo para fines personales o ritualísticos, se añade.
Es de mencionar que la administración de Jeanetthe parece sustentarse en “habladurías”, en chismes como insumo para la toma de decisiones, en lugar de criterios de mérito, responsabilidad, respeto al papel profesional de los psicólogos, docentes, supervisores y la ley.
Se indica que esta situación no solo afecta la dignidad profesional de quienes fueron contratados y capacitados para apoyar emocionalmente a niñas, niños y adolescentes, sino que también vulnera el derecho a recibir servicios de educación especial adecuados y eficientes.
Muchos recursos humanos están siendo subutilizados o desviados hacia funciones impropias, lo cual debilita la calidad del servicio educativo, en particular en un programa que pretende abatir rezagos escolares y necesidades emocionales y pedagógicas, añaden las denunciantes, se refiere en el documento.
Hacen alusión a los preceptos legales que norman la operatividad de las y los docentes de esta modalidad educativa, lo cual con base en ellas, resulta cuestionable que funciones técnicas, profesionales y administrativas se asignen de forma discrecional a tareas no previstas en el cargo, o que se desvíe la capacidad operativa del departamento de Educación Especial Estatal para atender funciones clientelares, ritualísticas o sociales internas, en lugar de atender los fines legales del servicio público educativo.
Ante esta situación que se vive en esta dependencia, demandaron a la secretaria de Educación de Veracruz (SEV), Claudia Tello Espinoza, investigue con diligencia lo que está ocurriendo en el departamento de Educación Especial; verifique si las funciones asignadas al personal corresponden a sus obligaciones legales, sus perfiles profesionales, sus plazas y su rol institucional y se restablezca el uso adecuado de los psicólogos, supervisores y docentes para funciones educativas, emocionales y pedagógicas, no como auxiliares administrativos impropios.
Además, que se dé transparencia al manejo de decisiones administrativas, supervisión educativa y carga de trabajo en las áreas de educación especial, en particular dentro del programa Maestro al Aula / Por Ti; se sancione o corrija, si se encuentran irregularidades, de modo que no se repita el uso indebido de cargos públicos para privilegios personales o favoritismos y se ponga orden en una oficina de Gobierno que cuando se entra no se sabe si huele a fritanga o a palo santo, se expone por último.