No me sorprende la relación de los Mier y “El Toñín”, lo que me sorprende es que Nachito Mier, el diputado por herencia, haya sido tan poco inteligente como para develarla así.
El pacto huachicolero que inició desde que era alcalde y siguió en el proceso electoral del 2024 y que hoy tiene dos objetivos, la desestabilización del gobierno estatal, el de Alejandro Armenta y la recuperación del poder económico de Tecamachalco para operar la siguiente elección.
Vamos por partes y seré muy directa para que no los enrede con la historia.
Con el argumento de la Ley Nacional de Aguas que se aprueba en San Lázaro, la semana pasada “El Toñín” (está en sus transmisiones) comenzó a atizar el fuego del pueblo para convencerlos de que la reforma contravenía sus intereses.
Histriónico como él es, casi llora en su discurso porque les “quieren quitar el agua a los campesinos”.
Así, aunque él diga que no, mandó a los campesinos, no a la manifestación nacional (por estrategia, porque se le iban a dispersar) sino a cerrar la Puebla-Orizaba.

Ahí se apostaron durante más de 24 horas y se negaron por completo al diálogo con el titular de Gobernación, Samuel Aguilar Pala.
Toda una estrategia, pero sigamos.
El secretario de Gobernación hizo una llamada con la alcaldesa de Quecholac, Guadalupe Martínez, hija de “El Toñín”, para pedirle que resolviera el conflicto.
Se indignaron y la presidenta salió con su papá a acusar al secretario de violencia de género, lloraron y toda la cosa. No exagero: lloraron.
Pero bueno, dijeron ahí que a la alcaldesa no le correspondía resolver el conflicto y hasta amenazaron al secretario Aguilar Pala.
Total, pasaron las horas y las tres neuronas no se juntaron para cerrar la operación como pensaban.
Ahí les va.
Hoy al atardecer, Guadalupe Martínez llevó una camioneta con batea y ahí montada una mega pantalla. Todos pudieron ver en vivo y a todo color al diputado Nacho Mier Jr explicándoles cómo se aprobó en comisiones la Ley de Aguas, diciéndoles que no les afecta y pidiendo que abrieran la carretera.
Claro, el Junior quiere erigirse como el gran interlocutor del conflicto y como quien logró reabrir la carretera.

Sin embargo, en su pobre oratoria y operación, cometió todos los errores.
Primero, porque obviamente acordó con “El Toñín” el mensaje grabado y toda la cosa. Segundo, porque les dijo a los manifestantes que estuvieran atentos a cómo salía la reforma en el Pleno, sino para volver a salir.
¡Háganme el favor!
Pero como se dice coloquialmente “esa no es la nota”…
Ya terminada la transmisión, Guadalupe Martínez, quien horas antes se había declarado incompetente para terminar con el bloqueo, llamó a todos a retirarse y bueno las porras surgieron al natural.
¡Nacho Mier! Gritaron todos, ¡Nadia Navarro!
Plop.
No sé si dimensionamos la gravedad de lo que sucedió, pero para no cansarlos más la resumiré en puntos.
Los Nachos tienen y siempre han tenido una alianza con el crimen, recordemos la ejecución de ministeriales.
En su perversidad planean y ejecutan desde el inicio del sexenio la desestabilización del gobierno de Armenta, del federal y arman su nuevo partido político.
Ya viene la elección intermedia y no planean quedarse sin hueso.
El teatrito se les cayó muy rápido.
Diría mi abuelita: “Dios nos los mantenga tontos”.
- Tomado de https://www.ambasmanos.mx/