El Huracán que propulsó a Brasil a la final

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Repasa los momentos más destacados de Jairzinho, jugador brasileño, destrozando a Uruguay en las semifinales de la Copa Mundial de la FIFA de 1970, y lea estadísticas y curiosidades sobre su actuación.

Brasil v Uruguay
México 1970 | Semifinales
Estadio Jalisco, Guadalajara
Espectadores: 51.261

Previa del partido

La selección brasileña acudía a esta contienda presa de un ansia irrefrenable de desquite, todavía dolida por lo ocurrido en su único enfrentamiento anterior con Uruguay en la Copa Mundial de la FIFA™, en 1950. Sin embargo, tenía ante sí un reto considerable, como había advertido Pelé, quien dijo de la Celeste: «Es un rival potentísimo».

El combinado charrúa, dirigido por Juan Eduardo Hohberg, había mantenido su puerta a cero en nueve de sus trece últimos compromisos, en gran medida merced a su arquero, el inmenso Ladislao Mazurkiewicz, y en sus filas estaba también un astro de la talla de Luis Cubilla. Por si fuese poco, sus jugadores se compenetraban a la perfección, ya que diez de los once titulares militaban en los dos grandes de Montevideo, Nacional y Peñarol.

Aun así, Brasil tenía motivos para el optimismo: era semifinalista con un balance de doce goles en cuatro partidos y en la fase de grupos había superado a Inglaterra y a su excepcional guardameta, Gordon Banks, en uno de los choques más apasionantes de la historia del certamen. Además, aunque Zagallo había sido objeto de burlas por su empeño en confeccionar un equipo con cinco centrocampistas ofensivos —Gérson, Jairzinho, Rivellino, Pelé y Tostão—, la actuación de estos en México le estaba dando la razón, contra toda lógica posicional. Jairzinho, jugador del Botafogo de 25 años, se estaba mostrando especialmente intratable, al perforar las metas contrarias en todos los partidos, con un juego que le valió el apodo de ‘el Huracán’.

El partido

El recital de Jairzinho comenzó muy pronto y descolocó por completo a los uruguayos, que no acertaban a frenarlo. A pesar de todo, fueron estos quienes se adelantaron, por mediación de Cubilla. Clodoaldo igualó el marcador al filo del descanso, aprovechando un magnífico balón a la espalda que le puso Tostão.

Al regreso de los vestuarios, el Huracán alcanzó la categoría 5 y causó estragos en las filas uruguayas, exhibiendo una combinación espectacular de velocidad e ímpetu. Después de habilitar a Pelé con una acción exquisita, el propio Jairzinho adelantó a Brasil. Inició la jugada con una internada desde su propio campo y, tras llegar en un alarde de potencia a un pase entre líneas de Tostão, envió el adidas Telstar al fondo de las mallas mediante un tiro raso ajustado al palo.
Rivellino certificaría el 3-1 definitivo de un potente zurdazo en los instantes finales, pero la figura incuestionable de este duelo fue el Huracán Jair, una verdadera fuerza de la naturaleza.

Declaraciones
«En la fase de grupos todo el mundo estaba pendiente de Pelé, eso me dio más margen. Pero cuando llegamos a las rondas eliminatorias yo ya había marcado en todos los partidos, y un comentarista brasileño me puso el apodo de Huracán después del duelo ante Checoslovaquia. Todo el mundo hablaba de mí y los rivales ya me conocían. Los uruguayos me aplicaron un marcaje muy estrecho, a veces con dos hombres, pero por suerte en ese partido nos salió casi todo. También marqué un gol muy bonito que nos sirvió para ponernos por delante, así que siempre recordaré el partido con mucho cariño».
Jairzinho

«Jairzinho hizo un partido increíble. Cuando jugaba así la única forma de pararlo era a base de faltas. Los uruguayos lo intentaron, pero era tan rápido y potente que a veces ni con entradas lo conseguían. Cuando arremetía contra ellos, los defensas le tenían pavor».
Pelé

«Pocos jugadores en la historia han causado tanto miedo a la defensa como Jairzinho cuando corría a toda velocidad».
Ladislao Mazurkiewicz

Curiosidades

La jugada en la que Jairzinho se hizo con el balón a 73 metros de la meta uruguaya y marcó desde el interior del área duró apenas once segundos.
Jairzinho materializó nada menos que trece regates contra Uruguay, el segundo mejor registro ex aequo de un partido de la Copa Mundial en este apartado —compartido con Paul Gascoigne, quien lo logró con Inglaterra contra Camerún en 1990—, detrás de los 15 de Jay-Jay Okocha con Nigeria ante Italia en 1994. Jairzinho también ostenta la segunda cifra más alta de regates en una edición mundialista (47), superado únicamente por Diego Armando Maradona en 1986 (53).
El tanto contra Uruguay convirtió a Jairzinho en el séptimo jugador que marcaba en cinco partidos consecutivos de la Copa Mundial, después de Leônidas da Silva, György Sárosi, Helmut Rahn, Lajos Tichy, Just Fontaine y Eusébio. Tras la diana que firmó a continuación contra Italia en la final, él y Just Fontaine son a día de hoy los únicos hombres que han encadenado goles en seis encuentros de la gran cita.