El xalapeño Aureliano Hernández Palacios Cardel rindió protesta como nuevo auditor general de la Auditoría Superior de la Federación (ASF), para el periodo de 2026-2034.
El presidente de la Comisión de Vigilancia de la Auditoría Superior de la Federación (ASF) de la Cámara de Diputados, Javier Herrera Borunda, dio a conocer que se aprobó por unanimidad el dictamen por el que se propuso al Pleno de la Cámara de Diputados la terna para la designación de la persona titular del ente fiscalizador, para el periodo 2026-2034.
Aureliano Hernández Palacios Cardel fue parte de la terna que se definió la mañana de este día, en la que también estaba la única mujer, Elizabeth Barba Villafán y Luis Miguel Martínez Anzures.
El nuevo auditor se define en sus propias redes sociales como economista, maestro en políticas públicas, administrador público en diversos cargos y colabora en la Auditoría Superior de la Federación desde el 2018 y como auditor especial de Gasto Federalizado, desde el 2025.

Es hijo de Fernando Aureliano Hernández Palacios, quien fungió como secretario particular de la presidenta Claudia Sheinbaum, cuando se desempeñó como jefa de Gobierno de Ciudad de México, en 2022.
Es nieto de Aureliano Hernández Palacios, quien fue poeta, ensayista, narrador y cronista, licenciado en Derecho por la Universidad Veracruzana, director de la Facultad de Derecho y luego rector de la Casa de Estudios.
El presidente de la Comisión de Vigilancia de la ASF, Javier Herrera resaltó que la Comisión no es una comisión dictaminadora, es de trabajo técnico, le dieron metodología, objetividad
Tuvimos más de 8 horas de sesiones de la Comisión, tanto en Junta Directiva como en Pleno de la Comisión, logramos 7 acuerdos hasta este momento en unanimidad, lo cual significa que todos los partidos contribuimos y todos los partidos vimos nuestra audiencia y le dimos valor ante lo que estábamos haciendo era de manera objetiva”, indicó.
Manifestó que revisaron por más de 40 horas los perfiles y analizaron cada uno de éstos y se les dio la oportunidad de confrontar las ideas en una entrevista a los aspirantes.
Detalló que fueron 77 entrevistas presenciales, lo cual representó más de 38 horas de trabajo continuo.
Distribuyeron de manera foliada más de 3 mil 80 cédulas de evaluación y aunque faltaron algunas, la gran mayoría las entregaron en tiempo y forma.