- Elvis, buen trabajo y sus festividades
- Ramón y las ineficiencias de Mazoco
Se han cumplido casi tres meses del gobierno municipal de Catemaco, lugar donde la fuerza política dominante es el partido Movimiento Ciudadano. Sin embargo, en esta turística población se perciben más sombras que luces, recordándonos al viejo estilo del PRI, basado en que este Ayuntamiento que preside Manuel Eduardo Toscano, ya está cargando vicios y estrategias políticas del pasado, como la inseguridad, falta de agua potable y serios desperfectos del sistema de drenaje, problemas que en lugar de mejorarlos los están empeorando, debido a que ha dicho el mandatario municipal catemaqueño que estas inconsistencias del área urbana no son asunto del cabildo catemaqueño, sino de la CAEV.
Ante este absurdo criterio, se insiste entre los miembros del gobierno municipal que el atolondrado edil en este primer año de gobierno municipal, prefirió construir una Casa de Cultura y la reconstrucción del Parque Francisco I. Madero y no la reparación de la línea del drenaje de la colonia Lindavista, al diablo con la falta de agua y con los pinches drenajes abiertos que se encuentran en el centro de la ciudad de este turístico lugar.
El problema es la soberbia y la falta de conocimiento de las prioridades sociales de este rincón catemaqueño de quienes realmente manejan tras bambalina la política y las cuestiones financieras de este Ayuntamiento, y ellos son el secretario municipal, Gastón Alemán Rissco, el yernazo municipal, Luis Hernández Illescas y la directora del DIF, Golondrina Eduardo Hernández. Todos ellos son oriundos de otros estados y regiones de Veracruz, los cuales, además de ser jefes de jefes y superiores a los ediles, también manejan los recursos económicos de manera discrecional, de los cuales se rumora que el señor alcalde Manuel Eduardo Toscano muy seguido cumple sus caprichos, los cuales nunca imaginó que podría dárselos tan seguido.

Por consenso catemaqueño, hasta ahora a Manuel Eduardo Toscano lo consideran el peor alcalde de la historia de este municipio. Lo menos que se dice es que es un personaje dado al protagonismo, al glamour y, sobre todo, a la elegancia, pero lo peor de todo es que no ha gestionado ni siquiera el cambio de la taza del baño de su privado en la Presidencia Municipal, la cual está muy contaminada por tantos pedos, pero políticos.
La soberbia, la corrupción y la ambición política han generado una dinámica muy riesgosa en el gobierno municipal de esta parte de la entidad, gracias a la ineficiencia en los responsables de las áreas de Seguridad Pública, Gobernación, Comercio y sobre todo, en Comunicación Social. Casi todos los días de la semana tienen saldos negativos en las redes sociales, en donde se registra una demoledora ola de insultos en contra del gobierno catemaqueño. En fin, veremos en qué termina esta historia, en donde existe un arrepentimiento real de los catemaqueños por haber votado por MC y el canalla.

En otro sentido diremos que allá en el municipio de Saltabarranca, su alcalde Elvis Laureani Roman está demostrando a los diferentes sectores de esta peculiar población que cuenta con un sólido proyecto de gobierno. Prueba de esto es que al joven edil se le ve involucrado totalmente en la atención de las soluciones de las prioridades de Saltabarranca, como el hecho de empezar a gestionar el dragado del río San Juan, el cual ha inundado en época de lluvias a la cabecera municipal, y sobre todo la recuperación de las tradicionales fiestas de San Isidro, las cuales en este año rebasarán sus expectativas en cuanto a su acervo y folclore.
Ramón Martínez Tress, nuevo alcalde de Ciudad Isla, llegó a la Presidencia Municipal con un fuerte discurso de denuncias de graves anomalías cometidas por su antecesor, Gustavo Alfonso Torres, mejor conocido como “Mazoco”. Esas deficiencias eran una premura en lo inmediato para el reciente munícipe isleño, para aclarar las urgencias sociales y políticas de la paisanada isleña, que sigue exigiendo que se esclarezcan los desórdenes y excesos gubernamentales y las ineficiencias financieras de Mazoco.
Y nos vemos en la otra.