La senadora y presidenta del PT en Puebla, Liz Sánchez se ausentó de la votación del Plan B de la Reforma Electoral de la presidenta Claudia Sheinbaum en el Senado.
Este acto de rebeldía, dictado desde la dirigencia nacional será costoso para el partido en su negociación para el proceso electoral del 2027.
El 24 de marzo, el Plan B logró pasar su primer filtro y, después de varias horas de discusión, lo avalaron en comisiones unidas de Puntos Constitucionales y Estudios Legislativos.
Según constataron medios nacionales como Reforma, El Universal y El País, el trabajo fue arduo y hubo que hacer varias modificaciones al dictamen final.
La ausencia de los senadores del PT fue premeditada, es decir, este partido “aliado a Morena” ordenó a sus senadores faltar a la sesión y esto casi provoca que el Plan B tampoco fuera aprobado.
¿Por qué se niega el PT? De forma inédita, este partido no está de acuerdo con que la revocación de mandato se empate con las elecciones concurrentes de junio del 2027. Dado que se abre la posibilidad de que la presidenta haga campaña.

La verdad no lo entiendo porque así la presidenta ayudaría a todos los candidatos del bloque a ganar el proceso electoral, incluidos los del PT. Además, el día que la presidenta anunció este Plan, salió la dirigencia nacional a avalarlo, ahora resulta que “siempre no”.
Lo que se dice que es que el PT cree que su votación se verá impactada, pero en realidad este partido intenta, con la Reforma Electoral, hacer una negociación previa sobre los espacios que Morena les cederá en la contienda electoral del 2027.

Es lógico, con muy poco nivel de votación en las urnas, lo único que este partido puede poner sobre la mesa son sus votos en el Poder Legislativo.
Pero el amague que hacen hoy les costará la confianza para la contienda electoral, en el 2027 la presidenta buscará que sus aliados ganen la mayoría calificada en el Senado y la Cámara de Diputados, para que sus reformas ya no sean paradas en seco como hasta ahora ha sucedido.
Hablando específicamente en el caso de los poblanos, la senadora Liz Sánchez tiene una excelente relación con el también oriundo de Puebla, Nacho Mier. El coordinador de Morena y responsable de sacar avante el Plan B, pudo, si hubiera querido, convencerla al menos a ella de votar por la reforma. Digo, apenas estuvieron juntos en la Asamblea Informativa que la senadora Andrea Chávez organizó en Chihuahua.

Lo que se dice en los pasillos es que más bien la aconsejó para negociar de una vez sus posiciones en la elección.
Este cambio provocó que el PT esta noche avalara el dictamen en el Pleno, así el Plan B no logró pasar tal como lo quería la presidenta, el senador Nacho Mier no logró, o no quiso que así fuera y prefirió quedar bien con los partidos.
La presidenta tuvo que ceder para la reforma, pero no olvidará los términos de esta negociación ni mucho menos las amenazas del PT.