Con las cuatro generaciones de su familia, rodeado de amigos y en medio de una ola de calor en Phoenix. Así acaba de celebrar sus bodas de oro la leyenda del “rock” Alice Cooper (78 años) con Sheryl (69), bailarina y coreógrafa.
“Nuestros 50 años juntos han demostrado a un mundo cínico que el amor verdadero perdura y sigue muy vivo”, cuenta el cantante a ¡HOLA! Y qué razón tiene, porque el suyo es el matrimonio más duradero del rock and roll.Ambos nos invitaron a esta gran celebración, en la que volvieron a darse el “sí, quiero”, en la histórica mansión Wrigley de Phoenix, la ciudad norteamericana donde reside su familia.
Alice Cooper la leyenda del “rock” nos invita a su espectacular boda gótica
Al aire libre y con la famosa montaña Camelbackcomo telón de fondo, Alice y Sheryl protagonizaron un enlace, tan romántico como roquero.

El encargado de oficiarla fue el padre de la novia, el pastor William Goddard, de 92 años, el mismo que celebró la primera boda de los protagonistas, hace justo medio siglo. En la de ahora, contaron con 220 invitados, con estrellas de la música y el espectáculo, como Duff McKagan, bajista de Guns N’ Roses; Marilyn Manson; Rob Zombie y Rob Halford, líder Judas Priest.
Alice Cooper la leyenda del “rock” nos invita a su espectacular boda gótica para celebrar sus 50 años de casado
La nueva ceremonia estuvo centrada en la fe y toda la familia formó parte del cortejo nupcial: las hijas del matrimonio, Calico y Sonora, así como su nuera, Amanda Cooper; su sobrina Sophia Oddi, y amigas. Mientras que las pequeñas Eleanor y Desiree, las dos nietas de Alice Cooper y Sheryl, ejercieron de damas de honor, la hermana de la novia, Shauna Barger, y Shep Gordon, el representante del cantante, fueron quienes ejercieron de testigos. También estaban otro de los tres hijos de los contrayentes, Dashiell, de 40 años; sus yernos, Jed Williams y Diego Díaz, y sus nietos, Rexintgon y los gemelos Falcon y Riot.

Cuando les preguntamos por el secreto de su amor, Alice nos cuenta: “La gente siempre dice que el matrimonio es un trabajo duro, pero Sheryl y yo tenemos el matrimonio más fácil que puedas imaginar. Nunca discutimos y confiamos el uno en el otro”.
Por su parte, su mujer añade: “Tenemos una definición clara del matrimonio… ¡y es que son dos personas disfuncionales que se niegan a rendirse el uno con el otro!”. Ambos se conocieron en 1975, cuando ella hizo una audición para la gira Welcome To My Nightmare, del cantante. Ese año, él le pidió la mano a Sheryl, quien recuerda ese momento “como una escena de ‘Psicosis’”: ella acababa de salir de la ducha. Meses después, en 1976, se casaron en Acapulco, México. Él tenía 27 y ella, 19.

Alice y Sheryl siguen unidos y hasta continúan trabajando juntos. Pero su historia de amor no siempre ha sido fácil. En 1977, las adicciones de él hicieron tambalear su matrimonio. La leyenda delrock decidió ingresar en un centro de rehabilitación, aunque no logró superar el problema, por lo que Sheryl solicitó el divorcio en 1983.
Afortunadamente, no llegaron a firmarlo, porque Alice le prometió a su mujer que dejaría las drogas y el alcohol. “Nunca volví a beber, nunca volví a tomar drogas después de eso”, nos afirma el artista.

Que empiece la fiesta
Para la celebración de sus 50 años de casados, Alice Cooper escogió un esmoquin y zapatos de Louis Vuitton hechos a medida. Y junto a sus nietos, los gemelos Falcon y Riot, que portaban los anillos, se dirigió al altar, en el que se ubicaba una cruz de madera de casi tres metros, traída de la iglesia a la que acude la pareja, la Camelback Bible Church.
Por su parte, Sheryl llegó del brazo de su padre, mientras sonaba La llegada de la reina de Saba, de Händel. Lució un diseño nupcial de Veronica Koch, que combinó con un ramo de anémonas burdeos, calas violetas, peonías y rosas. “Absolutamente sensacional, como una heroína de Disney. Además, en este lugar. Ahí pensé: ‘Esto no puede ser’”, recuerda el cantante.

Antes de la ceremonia, Alice y su mujer, cristianos devotos, dedicaron un tiempo para rezar. Ya como oficiante, el padre de Sheryl recordó la boda original y rindió homenaje a sus seres queridos fallecidos, como el padre de Alice, el pastor Ether Furnier, que actuó como cooficiante en el enlace de 1976; la madre del cantante, y la de Sheryl.
También la mujer del artista tuvo unas palabras tras renovar sus votos: “Si pudiera volver atrás, te elegiría una y otra vez. Estoy agradecida de que aún pueda hacerlo. Así que hoy renuevo mi promesa de seguir caminando a tu lado, de velar por tu buen nombre, de seguir encontrando alegría contigo y de seguir amándote todos los días que el Señor me conceda”.

Por su parte, Alice Cooper expresó en la celebración: “Desde que nos casamos, he escrito muchas canciones. Todas las de amor son sobre ti. Desde el día en que te conocí por primera vez, algo sucedió, algo que no esperaba: me confundió, me desorientó, y eso es lo que hace el amor. Desde entonces, nunca ha habido un solo momento que haya sacudido mi amor y mi fe en ti. Nunca podría estar con nadie más”.
Tras entregarse los anillos, de estilo etrusco y hechos en oro amarillo de 18 quilates y con diamantes y excepcionales rubíes tallados en cabujón, los contrayentes se fundieron en un abrazo de película. A continuación, se sirvió el cóctel: rillette de calabaza moscada, tacos de atún… Mientras, laOrquesta Jordan Kahn amenizaba la velada con música en vivo. Otro de los momentazos fue cuando la pareja cortó su tarta red velvet con mousse de queso crema.

La emoción continuó con los discursos, como los que realizaron los tres hijos de la pareja. Por supuesto, no faltó la buena música. Tras el baile nupcial (al son del clásico This I Swear Is True, de The Skyliners, que interpretó la banda de country Sixwire), Alice subió al escenario para cantar You and Me, que le escribió a Sheryl en 1977.
Hasta Marilyn Manson se unió a la leyenda del “rock” para interpretar “I’m Eighteen” a dúo, seguido de una versión de Sweet Dreams (Are Made of This), de Eurythmics. Pero hubo más música en directo (hasta una improvisada versión de Another Brick in The Wall, de Pink Floyd) y la familia Cooper no paró de bailar en toda la celebración. ¿Y lo siguiente? “La gente me pregunta por la luna de miel y yo digo:’Llevamos 50 años de luna de miel’”, responde Alice.
