- Catemaco, la caja chica de MC
- Toscano más chueco que un plátano
Sin un programa de gobierno municipal relevante y con espinosos problemas políticos cada vez más embarazosos en los servicios públicos de agua potable y drenaje, la administración municipal de Catemaco, que dirige Manuel Eduardo Toscano, se está derrumbando estrepitosamente ante el extravío en sus decisiones, pues es evidente el total desconocimiento de las prioridades gubernamentales de este solar veracruzano.
Lo anterior se está reflejando en las redes sociales, en donde diariamente es criticado por la desacertada forma de gobernar y por lo consiguiente, en las encuestas electorales, su partido político MC Naranja, se encuentra por los suelos.
Para la clase política de los catemaqueños, Manuel Eduardo Toscano está siendo el peor presidente municipal de la historia de este turístico municipio, gracias a que es más “chueco que un plátano”. El músico, poeta y loco no quiere entender que urge que cambie a su equipo político, incluyendo al secretario municipal, oriundo de Monterrey, Gastón Alemán Rissco, a la presidenta del DIF municipal, Golondrina Eduardo Hernández y al súper yernazo, Luis Hernández LLescas, personajes que cuentan con un gran poder en la administración catemaqueña.

Por lo consiguiente, estos tres funestos personajes le están haciendo un gran daño político al desarrollo de este municipio y ante estas grandes anomalías, deben de ser despedidos de inmediato pues es claro que están frenando el desarrollo gubernamental del Ayuntamiento catemaqueño, por lo que Manuel Eduardo está obligado a contratar a formales y serios asesores para que reinicie un ambicioso y real plan de gobierno municipal y de una vez, se acaben las urgencias sociales de los catemaqueños, como la descontaminación de la laguna de Catemaco, la reapertura de la planta de tratamiento de las aguas residuales, la reconstrucción del sistema de drenaje de la zona centro y la falta de agua potable. Todo lo anterior se puede hacer, siempre y cuando se tenga voluntad de realizar una buena labor de gestoría en compañía del enredador y turbulento diputado emecista, Sergio Gil Rullán, que nada más quiere a Catemaco como su caja chica para que financie la futura campaña de la diputación local el próximo año, pero esta es otra historia que en lo futuro habremos de comentar.
Los conflictos de Catemaco son cada vez mayores y con la llegada de la época calurosa, se pondrá peor la situación política, pero Manuel Toscano se aferra a mantener en su gobierno a su familia, quienes además de meterle la mano al cajón de la lana, han logrado convertir a la estructura del Ayuntamiento catemaqueño en un campo de guerra, en donde no hay paz y concordia, sino que existe violencia política todos los días y si no, que se lo pregunten a la síndica, Yani del Carmen Ricaldi Moreno.

En Catemaco urge una operación política de parte del titular de la JUCOPO, Esteban Bautista Hernández para poner topes a la voluntad política del partido naranja en el Cabildo de este turístico municipio. Volviendo al tema del diputado Esteban Bautista, se le ha visto en los mejores restaurantes y casas de campo de Catemaco, sacando todo su estrés, pero para nada que se ha metido en serio para solucionar este grave conflicto que está creciendo considerablemente. En cambio, quien es un visitante distinguido en los Tuxtlas es sin duda, el legislador Sergio Gil Rullán, de quien se dice viene a este solar veracruzano a engrosar la billetera vía palacio municipal y a tratar de ensuciar la imagen del gobierno nahlista, dejando que se muera políticamente Manuel Eduardo Toscano, quien no ve ni escucha que tiene un gobierno municipal enredado políticamente, al cual le falta poco tiempo para que las arcas de la Tesorería Municipal sean intervenidas por el Congreso local y se les aplique una rigurosa auditoría.
Y nos vemos en la otra.
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