Por PABLO GATO
Estamos viendo a diario ejemplos del deterioro democrático e institucional en EEUU que son de extrema gravedad pero como el país está inmerso en constantes discusiones, disputas, acciones armadas, guerras y controversias, pasan completamente desapercibidos. Y si entran en el radar público apenas tienen repercusión. Situaciones que jamás hubieran podido ni pensarse en EEUU (y mucho menos suceder en la realidad) ahora son rutina.
Pongo un ejemplo. Acabo de escuchar una entrevista con la senadora demócrata Elizabeth Warren. Salía de una reunión con el nominado por Trump para convertirse en el próximo presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh. Resta decirlo, una de las posiciones más importantes del país y cuyas decisiones afectan no solo a EEUU, sino al mundo.
Según ella, no va a apoyar su nominación por dos motivos:
1- El nominado se niega a revelar nada sobre cien millones de dólares que tiene entre sus activos. Ni de donde proceden, como los gano o potenciales conflictos de interés si se convierte en el líder de la Reserva Federal. Eso no tiene absolutamente ningún precedente en la historia moderna de EEUU. Que un aspirante a presidente de la Reserva Federal no revele todos sus activos y el origen de los mismos es algo que jamás hubiera podido ocurrir antes.

Jamás. Imposible. Nunca. Hubiera sido un escándalo histórico y no solamente hubiera aniquilado todas sus posibilidades de subir al cargo, sino que hubiera dañado enormemente al presidente que lo nomino.
Sin embargo, ¿qué ha pasado? Nada. Absolutamente nada. No ha sido titular, apenas se ha informado sobre esto y es más que probable que el Congreso de mayoría republicana apruebe la nominación.
2- El nominado está incluido en los archivos Epstein. Sin embargo, él dice no saber nada al respecto. ¿Y que ha hecho el FBI o el Departamento de Justicia en relación a esto? Absolutamente nada. Cero. No han investigado nada. No han investigado por que está en los archivos y si ha podido cometer algún acto criminal. No han hecho nada, tal y como le dijeron a la misma senadora.
No investigar a alguien que sale en los archivos Epstein es ya grotesco, insultante y obviamente no propio de un estado de derecho donde debería primar la ley, pero no investigar a alguien que está en los archivos Epstein y que podría convertirse en el presidente de la Reserva Federal es un acto de tal irresponsabilidad, negligencia y de omisión de funciones que resulta imposible describir con palabras.
Algunos sin duda van a afirmar que todo es un obvio entramado de una profunda corrupción donde unos se protegen a los otros y donde los de arriba ordenan a los funcionarios que deben hacer cumplir la ley que miren al otro lado.
El resultado por supuesto no es solo tener a un potencial criminal y pedófilo a cargo de la Reserva Federal de EEUU, sino alguien sujeto obviamente a todo tipo de chantajes para que haga lo que otros quieran sin rechistar.
La senadora ya dice que incluso si el nominado tuviera un record perfecto y ninguna asociación potencialmente criminal, sería un simple perro faldero de Trump porque eso es exactamente lo que Trump ha hecho para posiciones claves como el FBI o el departamento de Justicia. Según ella, la prioridad tanto el departamento de Justicia como del FBI es ocultar los delitos de Trump y permitir que los siga cometiendo.
Trump ha insultado y acosado al actual presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, porque se ha negado a seguir sus instrucciones en relación a si subir, bajar o dejar donde están los tipos de interés.
La Reserva Federal es independiente y no está sujeta a los intereses o caprichos de los políticos de turno. De no ser así, podrían forzar a esa Reserva Federal a seguir la política monetaria que interesa a ese político en ese momento incluso si lleva al país a la bancarrota económica. La senadora afirma que ese mismo es el gran peligro con Trump.
Afirma que Trump es obviamente una persona incapaz de administrar un país o una economía con éxito y que poner a un perro faldero en esa posición (como lo describe ella) podría literalmente arruinar a la nación. Warren agrega que Trump ya llevo a sus empresas a la bancarrota y ahora podría hacer lo mismo con EEUU.
No importa si uno es demócrata, republicano o independiente, esto jamás ha ocurrido en el pasado en EEUU. No obstante, hoy sucede y pasa totalmente desapercibido. Un asunto vital para el país se pierde en las discusiones, polémicas y controversias diarias y no pasa nada. Absolutamente nada.
Uno solo puede llegar a una conclusión: EEUU, poco a poco, se está fundiendo como país.

Caos. Trump anuncia un acuerdo con Irán y Teherán afirma que todo lo que ha dicho es mentira
Trump en un discurso hoy afirmó que ya se ha llegado a un acuerdo con Irán y que Teherán accedió a traspasar su “polvo nuclear” a EEUU para asegurar que no podría fabricar armas nucleares.
Trump también mencionó otros puntos del supuesto acuerdo.
Exactamente 13 minutos después de las palabras de Trump, Irán anuncio que todo lo que había dicho Trump es mentira. En especial lo relativo a renunciar a su uranio enriquecido.
Caos, caos, caos
Sinceramente, jamás he visto nada parecido. En un tema vital para el futuro del mundo, que una parte diga que se llegó un acuerdo y de detalles y que inmediatamente después la otra parte declare que todo lo dicho es mentira.
Los demócratas afirman que Trump es una máquina de mentir y que vive fuera de la realidad. Que es un lunático.
El profesor de la universidad de Columbia Jeffrey Sachs afirma que Trump se ha desquiciado por completo y que es una verdadera vergüenza que los republicanos lo toleren y le ayuden a convertir al país no en una república bananera sino en lo que le sigue.
Inédito.