Reis: Jugar el Mundial ya es un objetivo claro

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El talentoso central habla sobre su sueño con Brasil, sus referentes defensivos y cómo ha mejorado su juego desde que llegó a Europa.
A veces, el fútbol pone un trampolín a disposición de sus talentos más jóvenes. Con solo 20 años, el central Vitor Reis va dejando gradualmente atrás la etiqueta de promesa del fútbol brasileño y se confirma como toda una realidad en el Girona, el club donde milita actualmente cedido por el Manchester City. Además de sus progresos sobre el césped, conviene destacar que el zaguero está teniendo una presencia creciente en los planes del seleccionador brasileño, quien ya lo convocó en marzo del presente año, con lo que comienza a tomar forma el sueño más anhelado: disputar la Copa Mundial de la FIFA 2026™.
Con todo, Vitor Reis ya sabe lo que supone participar en una cita mundialista. No en vano, el joven zaguero es un auténtico líder en formación que capitaneó a Brasil en la Copa Mundial Sub-17 de la FIFA 2023™, un año en el que ya había portado el brazalete del combinado brasileño que conquistó el Campeonato Sudamericano de la categoría, por lo que desde la adolescencia conoce ya lo que significa defender la elástica auriverde en una competición internacional.


“El Mundial Sub-17 supuso un hito muy importante para mí. Vestir los colores de Brasil en un certamen de semejante magnitud hace que sientas ya el peso y la responsabilidad de representar a todo un país. Aquello no hizo sino darme impulso en mi camino hacia el sueño de jugar en la selección absoluta y disputar el Mundial”, reveló el central ante los micrófonos de la FIFA después de que Carlo Ancelotti lo incluyese en su lista para el amistoso que enfrentó a Brasil y Croacia en marzo de 2026. “Uno empieza a ver que estar en el Mundial es factible, que no se trata de una posibilidad tan remota, y le entran más ganas de trabajar”, añadió.
Aunque no llegó a tener minutos frente a la potente selección croata (subcampeona mundial en Rusia 2018 y tercera clasificada en Catar 2022), Vitor no desaprovechó la oportunidad de aprender de cada detalle que logró registrar con sus atentos ojos y oídos.


“Los días que pasé con la selección resultaron sumamente especiales. Lo que más me marcó fue el grado de concentración y profesionalidad que mostraba todo el mundo, desde los jugadores más experimentados hasta el cuerpo técnico. Tener ocasión de ver de cerca cómo los integrantes de la selección se preparan, se comunican y viven el día a día del combinado nacional supuso un gran aprendizaje. Son cosas que uno se guarda para toda su carrera”, aseguró.
No es raro que a jóvenes como Vitor se les dispense un tratamiento de futbolistas de futuro, pero nuestro protagonista se ve a sí mismo como una opción útil para el presente de la selección absoluta. La Copa Mundial de la FIFA 2026, que antes no pasaba de ser un sueño para él, se ha convertido ya en un objetivo tangible en la planificación del jugador.


“Vivir esa experiencia hace que el sueño resulte más real si cabe, pero, al mismo tiempo, significa también que la responsabilidad aumenta. Vuelves con más ganas todavía de trabajar y de evolucionar, porque sabes lo que necesitas para alcanzar la meta. Disputar el Mundial 2026 se ha convertido en un objetivo cada vez más nítido en mi cabeza”, explicó Vitor.
La convivencia con futbolistas consagrados y la atmósfera de alto rendimiento también han dejado huellas que van más allá del aspecto técnico, de modo que pequeños gestos y conversaciones se han transformado en gasolina para seguir creciendo.
“Desde el principio me recibieron estupendamente. En los entrenamientos conseguí soltarme y jugar con confianza. Además, mantuve varias conversaciones breves con jugadores más veteranos, que me transmitieron confianza y me dieron consejos simples, pero muy valiosos. Son cosas que se te quedan en la cabeza y que sirven de gasolina para seguir creciendo”, reveló.


A lo largo de esos días hubo también tiempo para un contacto directo con Carlo Ancelotti, el laureado entrenador italiano que dirige actualmente a la selección brasileña: “Tuvimos una conversación. Fue algo directo, pero muy importante. Él y su cuerpo técnico me hablaron de características de mi juego que les agradan, sobre todo en materia de salida de balón y lectura defensiva”, añadió el zaguero.
Y es que esas cualidades se han convertido en algunos de los pilares del crecimiento de Vitor Reis en el fútbol europeo. Desde que arribó al Viejo Continente, el central brasileño ha acometido un proceso de adaptación que incluye lectura táctica, intensidad física y toma de decisiones.
“Desde que llegué a Europa he evolucionado notablemente en varios aspectos. Aquí hay más intensidad en el juego, que resulta además más táctico y exige tomar decisiones rápidas continuamente. Creo que he crecido mucho en cuanto a posicionamiento y concentración, así como en el aspecto físico. La experiencia ha resultado fundamental en mi preparación. Cuando la oportunidad llega, el grado de exigencia es elevadísimo”, aseguró.
En el Girona, un club de la Liga española que destaca por su juego ofensivo y competitivo, el defensa brasileño está encontrando el lugar ideal para desarrollar esa combinación de solidez defensiva y calidad con el balón en los pies. En abril, con Vitor Reis sobre el campo para frenar a Kylian Mbappé y Vinicius Junior, el conjunto catalán arrancó un valioso empate a 1-1 en el Santiago Bernabéu frente al todopoderoso Real Madrid.


Un par de meses antes, en febrero de 2026, el Girona derrotó 2-1 en casa al Barcelona de Raphinha y Lamine Yamal tras remontar el 0-1 inicial, en un partido en el que Vitor Reis no permitió que lo regateasen una sola vez y, por si fuera poco, robó además el balón que dio lugar a la jugada del segundo gol de su equipo. El diario catalán Mundo Deportivo elogió la actuación del zaguero brasileño en aquel encuentro con las siguientes palabras: “imperial; una máquina de ganar duelos”.
El propio Vitor Reis apunta en la misma dirección cuando habla de sus referentes futbolísticos:
“Me gusta fijarme en defensas que combinan técnica e inteligencia. Los espejos en los que me miro son Thiago Silva y Marquinhos. Siempre he seguido a jugadores con buena capacidad para leer el juego, que se anticipan bien y saben sacar el balón jugado con calidad.Intento aprender de ellos y adaptar mi estilo”, explicó el joven futbolista.
La mención de los dos veteranos internacionales no resulta casual. Actualmente y en el futuro próximo, la defensa de la selección brasileña atraviesa un proceso natural de renovación, en el que se están abriendo las puertas a jóvenes que aúnen consistencia defensiva y capacidad de construir juego.


“Creo que lo que me distingue es la combinación de estas características: yo busco ser un central que ofrezca solidez defensiva, pero que, con el balón en los pies, muestre la calidad y visión de juego necesarias para dar a la pelota una salida limpia. Tengo muchas ganas de aprender y de seguir creciendo. Sé que la competencia es enorme, pero quiero hacerme un hueco a fuerza de trabajo y regularidad”, concluyó el zaguero.
Así, el precoz líder de las categorías inferiores de la selección brasileña se revela como un discípulo atento en el combinado absoluto, con lo que deja claro que, desde su punto de vista, el futuro ya es hoy.

  • Tomado de https://www.fifa.com/es/tournaments/mens/worldcup/canadamexicousa2026/articles/vitor-reis-entrevista-brasil-mundial-2026