Giorgian de Arrascaeta, Nicolás de la Cruz y Guillermo Varela son la conexión entre la selección charrúa y el club brasileño.
Aunque Río de Janeiro y Montevideo están separados por una distancia de casi 2500 kilómetros, Giorgian de Arrascaeta, Nicolás de la Cruz y Guillermo Varela consiguen sentirse como en casa en el Flamengo. Los tres uruguayos, cada vez más compenetrados dentro y fuera del terreno de juego, se preparan para trasladar la amistad que los une a la Copa Mundial de la FIFA 2026™, donde esperan dar continuidad a los éxitos que están cosechando en su club, actual campeón de la Copa Libertadores de América.
«Ya nos conocíamos de antes, desde las primeras convocatorias en 2019 y 2020, y fuimos creando una gran relación dentro y fuera del campo —cuenta De la Cruz a la FIFA, además de recordar la eliminación sufrida en la fase de grupos del último Mundial—. Esperamos que esta vez sea un poco diferente a 2022 y podamos llegar algo más lejos».
«Siempre es importante que haya compañeros del mismo país [en un club], para seguir con nuestra cultura —afirma por su parte De Arrascaeta—. Tener uruguayos en el equipo es muy lindo».

El primero en recalar en el Flamengo fue el propio De Arrascaeta, al que el club fichó en 2019. En aquel momento, en el equipo no había ningún compatriota suyo, pero eso no le supuso ningún problema, ya que se adaptó rápidamente a Río de Janeiro y se convirtió en el jugador con más títulos de la historia de la entidad.
Cuando el número 10 era ya uno de los predilectos del público recibió, en el segundo semestre de 2022, a un viejo conocido, que sería su primer compañero uruguayo allí: el lateral derecho Guillermo Varela. Ya habían sido juntos subcampeones de la Copa Mundial Sub-20 de la FIFA™, en 2013, y mantenían una amistad desde entonces.
«La relación empezó hace muchos años. A Arrasca lo conocí en la selección sub-20 y a Nico, en la absoluta. En el Flamengo el vínculo se fortaleció», explica el defensa.
Varela y De Arrascaeta representaron a Uruguay en los Mundiales de 2018 y 2022, y De la Cruz también estuvo en este último, aunque entonces militaba en el River Plate. Casi un año después del torneo de Catar, el Flamengo se hizo con sus servicios. De este modo, el centrocampista tuvo un par de buenos guías para recibirlo en Río de Janeiro.
«Ya antes de llegar, después de que se cerrase mi fichaje, me contaron cómo eran la ciudad y el club. Me acompañaron en el día a día y me enseñaron un poco los sitios que había que conocer. Fueron muy importantes para la familia», recuerda De la Cruz.
A sus 28 años, es el más joven de los tres, pero eso no le impide ejercer a veces de líder, sobre todo en el aspecto culinario, ya que es él quien se encarga del asado.
Las reuniones alrededor de la parrilla forman parte de las tradiciones que intentan mantener para sentirse un poco más cerca de casa, y tampoco pueden faltar el mate y las partidas de truco. «Los mates y los asados, por la tarde. A veces Nico también hace una torta frita —cuenta De Arrascaeta—. Las reuniones con los amigos y las familias siempre son importantes».

Una bandera que nunca falta
Cuando concluyó la final de la CONMEBOL Libertadores 2025, en el césped del Estadio Monumental de Lima (Perú), había una bandera muy solicitada. Sus colores no eran el rojo y negro del equipo campeón, ni el verde y amarillo de Brasil, sino el azul celeste, el blanco y el sol uruguayos. Cada vez que ganan un título con el Flamengo se hacen una foto con el trofeo y la bandera, como si quisieran reflejar el orgullo de llevar siempre a Uruguay lo más alto que pueden.
De Arrascaeta, De la Cruz y Varela se proclamaron juntos campeones de Sudamérica, y ahora quieren dar continuidad a ese éxito con su selección, que competirá en el grupo H del Mundial contra España, Arabia Saudí y Cabo Verde. Son conscientes de la dificultad que entraña, pero tienen motivos para confiar, entre ellos precisamente la relación que han construido en el Flamengo.
«Tenemos una relación magnífica con todos los compañeros de la selección, pero no cabe duda de que siempre es positivo estar con Nico, Guille y Mati, que también pasó por aquí —añade De Arrascaeta, refiriéndose a Matías Viña, lateral de River Plate—. Estamos muy unidos y compartimos el sueño de este Mundial».
El número 10 disputará su tercera Copa Mundial, al igual que Varela, quien adopta un tono de despedida y esperanza al hablar del torneo. «Va a ser mi último Mundial, eso seguro. Ya estoy un poco más mayor. Voy a disfrutarlo mucho. Espero que podamos llevar a Uruguay lo más alto posible, es el objetivo de todos. Queremos coronarlo con el trofeo, ya sé que es muy difícil, pero no imposible», concluye el lateral.
Tomado de https://www.fifa.com/es/tournaments/mens/worldcup/canadamexicousa2026/articles/uruguay-flamengo-conexion-de-arrascaeta-de-la-cruz-varela