Mientras la NASA se prepara para regresar a la Luna, es vital estudiar los efectos del entorno espacial en la formación de coágulos en la sangre humana.
Para explorar esto, investigadores utilizaron un sistema modelo que imita a los megacariocitos, unas células especializadas en la médula ósea que son responsables de producir plaquetas.
El desarrollo y funcionamiento de estas células fueron observados en cultivos a bordo de la Estación Espacial Internacional como parte de la investigación Megacariocitos en órbita en el espacio ultraterrestre y cerca de la Tierra (MeF1, por sus siglas en inglés).
A su regreso a la Tierra, los investigadores analizaron las células utilizando microscopía electrónica de barrido y generación de imágenes con color añadido.
En la imagen azul, el cuerpo celular de los megacariocitos se muestra en la parte superior central, con la intrincada estructura de “corona” formada por largos “brazos” llamados extensiones proplaquetarias.
Estas extensiones terminan por comprimir y desprender sus puntas, dando lugar a pequeñas células hijas, o plaquetas, que desempeñan un papel vital en la regulación del sangrado.
Una plaqueta recién formada es visible a la izquierda del cuerpo celular principal.
El estudio de cómo el entorno espacial afecta el desarrollo y funcionamiento de las células permite a los científicos comprender mejor los riesgos para la salud de los astronautas y crear contramedidas para proteger a los miembros de la tripulación en misiones de larga duración.
* Crédito de la imagen y el texto: Hansjörg Schwertz, Neal D. Tolley, Marina Tristao: Programa de Medicina Molecular, Universidad de Utah, Salt Lake City, UT; Hansjörg Schwertz: Billings Clinic, Bozeman, MT; Hansjörg Schwertz: División de Medicina Ocupacional, Universidad de Utah, Salt Lake City, UT