Azofeifa: «Costa Rica está entusiasmada por enfrentarse a Brasil»

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El seleccionador de Costa Rica, Randall Azofeifa, habla sobre el grupo de los ticos en Catar 2026, el escenario internacional y su propia experiencia en la Copa Mundial Sub-17.
Fue en la Copa Mundial Sub-17 de la FIFA™ de 2001 donde Randall Azofeifa se dio cuenta de que quería dedicarse al fútbol el resto de su vida. Azofeifa formó parte de la selección de Costa Rica que llegó a cuartos de final y que contaba con futuros jugadores de la Copa Mundial de la FIFA™ como él mismo, Christian Bolaños y Gabriel Badilla. Ahora, 25 años después, tras una brillante carrera como jugador, Azofeifa está guiando a una nueva generación de futuras estrellas a las que quiere ver en la selección costarricense para la Copa Mundial de la FIFA 2030™. Pero antes que nada, el equipo de Azofeifa se medirá con los mejores de su categoría en la Copa Mundial Sub-17 de la FIFA Catar 2026™. En declaraciones a FIFA, Azofeifa destacó las fortalezas de su equipo, sus gratos recuerdos de Trinidad y Tobago 2001 y la emoción de enfrentarse a Brasil en la fase de grupos.

FIFA: ¿Cómo va la preparación del equipo hasta ahora?
Randall Azofeifa: Bastante bien. Este equipo lleva junto unos dos años. Fue fantástico clasificarnos para el Mundial, pero como les hemos dicho a los jugadores, el Mundial no empezó para nosotros cuando nos clasificamos, sino mucho antes. Así que toda esa preparación ha sido buena. Ha sido constante y el rendimiento de los jugadores ha ido mejorando hasta el punto de que ahora tenemos muchos compitiendo por un puesto en equipos de primera división con tan solo 16 o 17 años, lo cual es muy importante.

¿En qué se destaca este equipo?
Su actitud, su disposición a contribuir y el hecho de que sean tan buenas personas es de suma importancia para nosotros. Además, están muy entusiasmados por representar el escudo que llevan de la mejor manera posible, y también hemos intentado inculcarles la verdadera esencia de Costa Rica. Las características de los jugadores han evolucionado rápidamente y han logrado comprender la dinámica del ámbito internacional.

Y con 35 goles en tres partidos clasificatorios se podría decir que saben marcar, ¿no?
Se trata de algo más que planificar un partido para marcar muchos goles. La idea siempre ha sido que, independientemente del rival, hay que respetarlo. Cuando respetas a tu rival, juegas a tu máximo potencial. No queríamos que ningún partido se tratara como otra cosa que no fuera una eliminatoria, y si surgía la oportunidad de marcar tantos goles, la íbamos a aprovechar con la seriedad que merecía, y eso fue exactamente lo que pasó. Intentamos fomentar ese instinto de aspirar siempre a más.

Jugaste la Copa Mundial Sub-17 en 2001; ¿qué recuerdas?
En el fútbol, ​​para mí, hubo un antes y un después con ese Mundial. Todo cambió. A los 16 años, ya tenía la oportunidad de firmar un contrato profesional. Equipos de fuera de Costa Rica empezaron a mostrar interés en mí, y en cuanto al Mundial en sí, disfruté mucho de esa oportunidad. La posibilidad de representar a mi país en el mejor torneo posible para mi edad es un gran orgullo para mí. Escuchar el himno nacional en el extranjero, en un torneo tan prestigioso, me emocionó profundamente, y además, ¿qué mejor manera de hacerlo que jugando al fútbol?

¿Qué mensaje le darías a los jóvenes que tendrán su primera gran experiencia?
En primer lugar, el fútbol es una de las mejores cosas que existen, así que hay que disfrutarlo mucho, y sobre todo, el escudo que representan es increíblemente importante. No se puede lograr nada sin la actitud, la voluntad y la disciplina adecuadas, y también estamos intentando construir algo para que en unos años tengamos una selección nacional fuerte. Trabajando con estas generaciones e intentando influir en ellas de la manera correcta, creo que tenemos el camino para lograr resultados diferentes.

¿Qué pueden aprender los jugadores de participar de un torneo en un lugar tan lejano para ellos?
No podemos dejar que los nervios se conviertan en miedo, porque nos hemos ganado la oportunidad de estar ahí, así que tenemos que aprovecharla al máximo. Además, intentamos que entiendan que no podemos ceder ante la incertidumbre ni el pánico escénico. Trabajamos en ello porque podemos entrenar mucho, podemos hacer los mejores ejercicios en los entrenamientos, pero mentalmente tenemos que estar preparados.

¿Qué opinas del grupo, con Brasil, República de Irlanda y Tanzania?
Nos encanta, nos fascina. Les decimos constantemente a los jugadores que si vamos al Mundial pensando que serán rivales fáciles, estamos equivocados. En el Mundial participan los mejores equipos de cada región, así que tenemos que prepararnos para competir contra los mejores. Nos gusta mucho el grupo; es muy competitivo. Ahora nos toca estar a la altura de las expectativas y transmitir la ilusión que sentimos de cara al Mundial.

Siempre es especial jugar con Brasil; ¿hablaron algo sobre ese duelo?
Sí, así es. Estamos muy atentos a todos nuestros rivales, pero seamos sinceros: cuando se trata de Brasil, el nombre en sí siempre tiene un peso especial. ¿Será siempre así? Creo que lo será durante el resto de mi carrera futbolística, o quizás para la historia del fútbol. Pero, al mismo tiempo, lo principal es lo que podemos lograr, en qué podemos concentrarnos y el nivel de concentración que demostramos en cada partido. Estamos muy ilusionados con la oportunidad que tenemos y seguimos preparándonos al máximo para rendir al máximo.