Meditando | Líder o estadista

0

No soy profesional de las letras y menos politólogo, leo a conciencia libros de mi interés y la opinión universal del devenir del mundo y mi país, me interesa el bienestar de mis coterráneos, el progreso y la paz.
Estoy pendiente desde la primera “Conferencia de prensa” de las mañanas del ejecutivo federal, de sus declaraciones y de comentarios y opiniones respecto a él de expertos en economía y relaciones diplomáticas internacionales.
Al escuchar sus alocuciones me vienen a la mente sin numero de conceptos célebres y me hacen reflexionar profundamente, “Cuando los hombres son puros, las leyes no funcionan, cuando son corruptos, las rompen” (Benjamín Disraelí primer ministro inglés, 1804-1867, frase popularizada por Winston Churchill en 1945.
El gobernante común, actúa en tiempos de calma ante un pueblo pasivo y permisivo al que gobierna a su antojo, a su albedrío, sin una valiente resistencia, cuando algún sector se manifiesta en desacuerdo con su forma de gobernar suele incomodarse y mantiene su política de permanecer en el poder alcanzando cualquier recurso permisivo que le de la venia, olvidando que su elección fue para escuchar al pueblo sin manipularlo y sabe que su poder será transitorio. “Es un líder de ocasión basado en el pasado sin entender el presente, incapaz para prepararse para el futuro”, (Adrián Ureña, escritor panameño contemporáneo.)
El estadista es un cabal líder surgido en tiempos difíciles capaz de cambiar el camino de un país en beneficio de la cohesión ciudadana, siempre con la visión de bienestar del pueblo como un todo, sin distinción de clases, capaz de unir las masas, más no confrontarlas, para que junto a él conduzcan al país a un destino promisorio, no es un Mesías, sino un humano común con preparación académica visible, encontrado por el pueblo en el momento preciso y en el camino de esperanza.
“El estadista procursor (protector que realiza), emprende iniciativas para ofrecer seguridad al pueblo en situaciones extremas como huracanes, terremotos, pandemias, vandalismo masivo, conserva y respeta las diversas formas de vida como cultura, credo y tradiciones arraigadas sin invadir centros de culto y devoción” (Fabrizio Reyes Luca. Latin Press, 18 08,2019)


Esta literatura, entre otras, guardadas en mi carpeta, hacen reflexionar ante lo sufrido en esta época difícil de política desastrosa en salud, debacle económica y descontento social, analizarlas con mesura ilumina el pensamiento.
El presidente de México prometió dejaría el poder si cierto número de mexicanos pidiese su dimisión en recientes manifestaciones, al conocer el resultado en su contra, que rebasó el número, expresó, “lo dije en forma figurativa, ya mero daría el gusto a los conservadores y a Calderón, pueden juntarse mas de 100 mil, porque no le hacen ni cosquillas al pueblo bueno que me apoya”.
Artículo reciente del periodista veracruzano Alejandro Aguirre Guerrero publica palabras de López Obrador, “No me iría por ninguna manifestación y ni con revocación de mandato porque no la voy a perder ya tengo armado todo, sientan un poquito lo que pasé en mis muchas manifestaciones; la diferencia es que llegué para quedarme o, en su defecto, para dejar a una persona a la que pueda aconsejar desde mi rancho en Palenque”.
Pregúntese usted, ¿En México tenemos un político común y corriente o un líder estadista conduciendo, por ahora, los destinos del país?
Cuestionamiento en que todo mexicano debería estar meditando.
hsilva_mendoza@hotmail.com

0

También te podría gustar...

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: