SABERES Y SABORES | RECOMENZAR para continuar…

0

La vida involucra cambios en todo momento. Desde que nacemos hasta el último de nuestros días el cambio es incesante, es continuo: cambian nuestros cuerpos y cambia nuestra manera de pensar y de sentir, dependiendo de la situación. Y, a veces, nos vemos obligados a volver a empezar o, sencillamente, necesitamos recomenzar para encontrarnos a nosotros mismos. Puede que se trate de un trabajo, de una relación o de buscar un nuevo lugar para vivir. No importa en qué aspecto sea, de alguna forma, todos hemos estado deseado recomenzar.
El Creador en su infinita bondad ha permitido que la humanidad vaya aprendiendo la lección y vuelva a comenzar una vida nueva, de ahí que desde mi humilde postura quiero que juntos reflexionemos y se tomen acciones concretas según el caso.
El hombre que se ha encontrado con uno mismo ha descubierto espacios luminosos y espacios faltos de luz en su interior, esto ha comenzado a dar sentido a todo lo que somos y hacemos. Por eso nos sentimos llamados a liberarnos de nuestra monotonía y romper nuestras ataduras para profundizar cada vez más este encuentro con uno mismo que nos llena de alegría.
Muchos hemos tomado la decisión de ser diferentes, pero lamentablemente este proyecto se queda truncado como aquellos estudiantes que truncan sus estudios por la necesidad en algunos casos de trabajar o por apatía. Ha llegado el momento de que nos demos cuenta de que hay situaciones, circunstancias que deben ser ajustadas y en algunos casos de que nuestra misma persona debe/puede cambiar o regenerarse.
Regenerar es una noción que procede de regeneratio, un término latino. Se trata del proceso y el resultado de lograr que algo recupere su forma o estado, realizar un tratamiento para que un material pueda reutilizarse, dejar de lado una conducta dañina e iniciar una vida nueva. ¡Basta ya de tanta maldad!
Para aprender la lección no se necesita repetirla y repetirla. Ahora hay que entrar en un tiempo de cambio: “Volvamos a reempezar”, donde la humanidad tendrá que ir cambiando algunas actitudes que hasta hoy no le han funcionado, por ejemplo: ser más pacientes, solidarios, precavidos, generosos, entre otras, y dejar sus falsos orgullos y banalidades, algunas veces estos cambios serán voluntarios otras, aunque no lo quieras, la vida te triturará con dolor, para que te des cuenta de quién eres y llegues al conocimiento de saber quién es él Creador y te convenzas de que es necesario: cambiar, mejorar, ajustar o volver a recomenzar. Algunos lamentablemente no alcanzan a realizarlo, ni siquiera tendrán tiempo para tomar la iniciativa e iniciar.
Regresemos a la fuente, la caridad, el amor manifestado en la ayuda mutua, este amor se difunde en nosotros y nos mueve a participar en él, no sólo amando a los nuestros, sino viviendo en una intensa comunión de intercambio con los demás y de reciprocidad, un amor ciertamente afectivo, de aprecio, de cariño, pero también efectivo con los más necesitados, considerando que no son los necesitados, los pobres, los que tienen que venir a nosotros, somos nosotros los que tenemos que ir a ellos, con amor y decisión.
Hoy te invito a reflexionar para que te des cuenta de este tiempo que te habla al corazón y a esta voz que te dice:
¡Volvamos a recomenzar! Desde el amor. El creador ama el universo y todo lo que contiene en él, porque el amor humano, como don de Dios, es capaz de transformar la vida. El amor de Dios y el amor humano son de vital importancia para alcanzar un verdadero cambio de vida. “Sin embargo, algunos pensadores han desarrollado a menudo enfoques radicalmente diferentes de la relación entre el amor divino y el amor humano y de la importancia para este último del cuerpo, el deseo, el género y la sexualidad, otros esperan alcanzar la plenitud de vida gracias al poder transformador del amor, de acuerdo con el proyecto creador y reconciliador de Dios” (Werner G. Jeanrond).

ruan-62@hotmail.com

0

También te podría gustar...

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: