SABERES Y SABORES | Un voto discernido

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La conciencia de la justicia social hace referencia a la necesidad de lograr un reparto equitativo de los bienes sociales, asegurando así la dignidad de todas las personas y la cohesión social.
La justicia social se entiende en una doble dirección. Por un lado, se trata de un principio de la vida social que guía tanto la acción individual como la acción de las instituciones en un país, es una característica del modo de ser de las personas, según la cual se actúa desde la convicción de respetar siempre la decisión a la hora de ejercer el voto.
Hay que formar la conciencia de los ciudadanos a la hora de elegir a sus gobernantes, y esclarecer el juicio. Una conciencia bien formada es recta y veraz, formula sus juicios según la razón, conforme al bien. La educación de la conciencia es indispensable para todos los ciudadanos, sin dejarnos influenciar por información negativa o engañosa que corre por los medios de comunicación y en todas las redes sociales.
Esta tarea de la educación de la conciencia es en todo el trayecto de nuestra vida. Es preciso que asimilemos y recordemos la enseñanza de nuestros padres, nuestros principios y valores cundo ellos nos decían: hijo, sé honesto, justo y honrado. Es por esto que no debemos tanto dar lecciones de moral, cuanto aprovechar cada oportunidad de la vida diaria para formar juicios rectos porque un juicio erróneo trae consecuencias, sobre todo cuando se trata de elegir a nuestros gobernantes.
El hombre se ve a veces enfrentado con situaciones que hacen el juicio menos seguro y la decisión se torna hostil, pero debe buscar lo que es justo y bueno y discernir a la hora de decidir por quién votar.
Existen algunas razones por las cuales los ciudadanos no se involucran en las elecciones electorales, estas pueden ser la falta de interés, la apatía, ya sea de parte del individuo directamente o de quienes le rodean, en ocasiones se piensa -no creo que sea importante mi voto ni mucho menos mi opinión, y otros más por la falta de información arriesgan su voto.
El voto es el mecanismo de participación política por excelencia. Sin embargo, no es la única forma de participación política y de ninguna manera se agota con él, ni es necesariamente el mecanismo más eficaz para influir en las políticas públicas o las decisiones de los gobernantes.
“Ante la próxima jornada electoral del 6 de junio, reconocida como “la elección más grande de la historia de México”, por la cantidad de cargos que se renovarán en todo el territorio nacional y la nutrida participación ciudadana que se espera, los animamos a participar con entusiasmo, discernimiento e inteligencia” (Iglesia católica).
El concepto de ciudadanía que mejor coincide con mi criterio es el propuesto por (Marshall). Este autor desarrolla tres dimensiones de ciudadanía: ciudadanía civil, ciudadanía política y ciudadanía social. Cuando se habla de la dimensión civil involucra los derechos humanos y las libertades; pero cuando se trata de la dimensión política está relacionada con el derecho a participar en el proceso político de nuestro país, sin embargo, en la dimensión social se habla del derecho a una vida digna. Ahora bien, de acuerdo con la percepción personal y tomando en cuenta las distintas ideologías de interpretar la noción de ciudadanía.
“El énfasis de la derecha es en los derechos civiles y políticos, en la participación individualizada y rechaza la idea de que los individuos tienen una gama de distintas identidades y responsabilidades sociales”. “La izquierda, en cambio, enfatiza la ciudadanía social (derechos sociales y de bienestar) y afirma que el concepto de ciudadanía tiende a oscurecer una realidad de inequidad de recursos y poder”.
La calidad de una democracia creo y estoy convencido de que depende de una afluencia de mayor participación de la ciudadanía, sin importar en la “clasificación de ciudadano que seas, o en la dimensión que pudieras clasificarte” lo importante es el sentido de responsabilidad de tu participación con un voto reflexivo, libre y mesurado.
Lograr una ciudadanía activa puede entenderse primeramente como “participativa”, en el sentido más amplio de la palabra, pero ésta no se reduce sólo a la dimensión política convencional, civil o social. Antes bien, incluye actividades culturales y medioambientales en niveles locales, regionales, nacionales e, incluso, internacionales que se realizan de acuerdo a tu contexto donde te desarrollas y en los grupos donde pertenezcas.
Me dirijo a ustedes en la libertad. Tengo mi confianza invencible en los ciudadanos razonables, bien nacidos y aliados a este pueblo esperanzador que merece la prosperidad. Nuestra política es librar una guerra de conciencias, preparar, formar dicha conciencia que permita ser dueña de sí misma para tomar sus propias decisiones a la hora de elegir en las urnas.
Por todo lo anterior te invito a que participes en las elecciones de este 6 de junio de 2021 donde se pondrá en juego diferentes puestos públicos.
¡Juntos podremos cambiar el rumbo¡

ruan-62@hotmail.com

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