Muelle 1 | A votar

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En la construcción del modelo republicano que nos dimos desde la independencia de México en el ya lejano siglo antepasado, el presidencialismo está más que arraigado.
Recordamos por historia o cultura más los nombres o trayectorias de los jefes de estado que de legisladores o titulares del poder judicial, salvo excepciones, sean positivos o negativos, mujeres y hombres incluidos.
Nos vienen los muy recordados reformistas, los revolucionarios, los de la era industrial, los de la globalización, unos gratos, cada quien tendrá sus admirados y favoritos y los muy ingratos, de nefasto recuerdo según sus circunstancias.
Así llagamos al presente siglo, desde Vicente Fox Quezada, Felipe Calderón Hinojosa, Enrique Peña Nieto, quienes por cierto en su calidad de egresados no pueden asomarse ni al supermercado o tienda cercana de conveniencia desde sus bien cimentados domicilios, eso sí, gracias al trabajo fructífero y creador de sus gobiernos que juraron cumplir la Constitución –y modificarla- con tal de hacer una patria justa, equitativa y moderna como discurso reiterativo.
Andrés Manuel López, se sabe, obtuvo una histórica votación no únicamente debido su propuesta opositora y crítica permanente a los gobiernos antecesores –que ya fue decir de alto riesgo- sino por el hasta aquí de la sociedad.
Ya en el ejercicio del poder –años difíciles ni dudarlo- ha hecho cambios estructurales de fondo en respuesta a esa fuerte demanda social, aunque sin reparo alguno de sus ideas y obsesiones que a veces desconciertan o dividen –caso Salgado, caso Corte, caso INE, INAI, Cofece- pues no le hace caso ni a su almohada en el céntrico domicilio que tiene por residencia.
Ha polarizado y estas elecciones son su primer referéndum, por lo cual necesita no sólo mayoría relativa en la Cámara de Diputados, sino ganar la mayor parte de gubernaturas -15 en juego-, Congresos locales y alcaldías, más de 20 mil cargos.
Las trae muchas consigo, pero no todas.
Y un asunto es el discurso y otra la realidad que se viven en muchas partes del país y que de sobra conocemos, pues los índices de violencia, impunidad, justicia e inflación en la economía están aquí, entre nosotros.
Ahora a votar por quienes nos parezcan.

Atraques:

  1. México ha comprado algo así como 20 millones de vacunas y aplicado más de 12 millones hasta ahora, con un costo, sí, de 15 mil millones de pesos. Los vacunados, obligación gubernamental ante este colapso de salud, somos a escala, privilegiados.
  2. Francisco García Cabeza de Vaca procura defenderse de lo que considera un golpe político de estado contra el gobierno de Tamaulipas. Desaforado por la Cámara de Diputados federal, la simil estatal no aplica la medida y toca ahora a la Suprema Corte decidir el futuro de este gobernante. Vaya asunto de esa gran entidad que tanto aporta a la economía y cultura de México.
  3. La British Petroleum sigue sin pagar a pescadores mexicanos de Tamaulipas, Veracruz y Campeche, que demandaron daños causados por el fuerte derrame de esa empresa en el Golfo de México, el 20 de abril de 2010. Van 11 años y contando.
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