Meditando | Tos y estornudo, proyectiles letales

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Han pasado quince meses de inicio de la pandemia por Covid 19, declarada por la OMS el 11 de abril de 2020. Y la alarma se inició, angustia y asombro al vislumbrar que estábamos ante un enemigo desconocido, letal, diseminado profusa y rápidamente en el mundo.
Se han originado y creado controversias sobre el origen del virus causal, forma de transmisión, medidas de protección, dificultad para integrar protocolo terapéutico exitoso, las vacunas crearon grupos opositores sin fundamento científico y si con tendencias convenencieras.
La gente está harta de encierro y restricciones de su libertad natural de seres humanos y ante el descenso, de la disminución de contagios y muertes, habiéndose aplicado 38 millones 633 mil 462 dosis en el país, hay optimismo y liberación del deseo de vivir como antes. Pero esto ha ocasionado que se olviden de las precauciones recomendadas profusamente por los servicios de salud del mundo.
Es habitual ver personas sin cubre bocas o mal puesto dejando fuera la nariz, en los medios vemos eventos multitudinarios donde la gente baila y convive con estrechez física, en los grandes almacenes la gente convive muy cerca. Nadie debe olvidar que el virus esta aun con nosotros y aquí permanecerá por tiempo aun no calculado.
Se deben mantener disciplinas de protección simples pero efectivas, cubre boca y nariz, “sana distancia”, lavado de manos o gel-alcohol frecuente después de tocar superficies potencialmente contaminadas, pero no lo hacen, sobretodo los jóvenes.
Vamos a presentar resultados de dos trabajos valiosos que seguramente le motivarán a ampliar su cerco de protección.
Cuando tosemos se expele una turbulencia de densidades distintas que al pasar por un haz de luz Schlieren, (del alemán “raya”), técnica óptica que fotografía las variedades de densidad de un líquido, se conoce como “efecto Schlieren”.

Este método fue creado por el físico germano August Toepler en 1864 para analizar los flujos de aire con velocidad superior a la del sonido y permite fotografiar el aire producido por un objeto en movimiento, es una técnica utilizada en balística y aeronáutica.
El Dr. Julián W Tang publicó un artículo en la revista científica New England Journal of medicine (NEJM) de abril, 2021, en el que mediante en análisis de imágenes Schlieren registró un mapa de la velocidad de emisión de fluido salival y mucoso durante un tosido, captándose 3000 fotogramas por segundo (panel 3).
En este estudio se registró una velocidad aérea de 18 millas por hora (28.8 km(hora) durante un tosido de medio segundo. Esta proyección conduce aerosoles con diversos gérmenes, entre ellos los virus de influenza y el virus SARS CoV-2, causante de la COVID 19.
La Dra. Lydia Bourouiba, en NEJM de agosto 25, 2016 publicó un trabajo analizando la velocidad de expulsión de micro gotas de fluidos respiratorios que cursan a muy alta velocidad. Mediante fotografías efectuadas a una secuencia de 1000 por segundo desde el inicio del estornudo, revelando una nube turbulenta de aire caliente y húmedo transportando filamentos de moco y micro gotas de saliva. La duración de la expulsión fue de 150 milisegundos y enseguida se transforma en una nebulosa que se expande libremente. Las gotas mas grandes llegan hasta dos metros del emisor y las pequeñas se evaporan permaneciendo suspendidas, viajando hasta 6 y 8 metros.

Se aprecia y comprende por que tos y estornudo son proyectiles con micro organismos patógenos que invaden al ambiente en que se expulsan.
Tanto la mascarilla quirúrgica como la KN 95 limitan la transmisión de micro organismos patógenos en el aire, porque detienen esa nube patógena. Esas mascarillas deben ser usadas correctamente, cubriendo boca y nariz, porque en tos como estornudo, los fluidos se expelen por ambas vías, boca y nariz.
En mascarillas quirúrgicas hay discretas fugas hacia arriba y a los lados, en las KN 95 la mayor proporción del aerosol infectante se expulsa hacia arriba, donde se eleva con libertad, debido a esto las NK 95, reducen más el riesgo de transmisión, aunque no detienen 100% el material expulsado durante tos y estornudo. (Julian W Tang, NEJM, dic. 24, 2009)
Estas revelaciones motivaran a las personas, a usar cubre bocas protegiendo boca y nariz, pero por los escapes demostrados, el guardar distancia, junto con aseo frecuente de manos, son la tercia de ases, protectoras contra el COVID 19. Anótelo.

hsilva_mendoza@hotmail.com

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