​​Los pantalones cortos rotos le costaron el récord mundial a decepcionado Kristof Milak

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La cara de decepción del húngaro Kristof Milak después de ganar el oro y batir el récord olímpico en la final de natación estilo mariposa de 200 metros era muy evidente. El joven de 21 años intentó romper su propio récord pero falló en su intento por una falta de concentración debido a la rotura de sus pantalones cortos.
‘Perdí mi enfoque’, le dijo a la BBC el nadador húngaro
‘Se rompieron 10 minutos antes de que entrara a la piscina y en ese mismo instante supe que el récord mundial se había ido. Perdí la concentración y supe que no podía hacerlo’, aseguró la joven estrella de la natación que batió el récord olímpico que tenía hasta ese momento el mejor de todos los tiempos, el estadounidense Michael Phelps.


Pocos minutos antes de que la prueba final empezara, Milak alcanzó a cambiar su pantaloneta e ingresó a la pileta para ganar con más de dos segundos de ventaja sobre el segundo y poniendo el récord olímpico en los 1:51:25.
Milak tenía como objetivo romper su propio récord mundial de 1:50:73 que estableció en 2019.
“Fue un problema para mí. Tengo una rutina, un ritmo, un enfoque. Esto rompió mi enfoque y ese problema afectó mi tiempo”, precisó el húngaro, y además agregó que sentía que “no estaba nadando por la medalla, estaba nadando por el momento”.
En los olímpicos de Tokio quería superar su propia marca, “y mi mejor marca personal es un récord mundial”.
Aún conserva esos pantalones cortos rotos, pero no planea guardarlos como un mal recuerdo, es solo cuestión de tiempo para que se deshaga de ellos, le dijo a Associated Press.

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