Ya sabemos por qué Ómicron es tan contagiosa y por qué la vacuna de refuerzo es importante

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Una pregunta lleva semanas rondando la mente de muchos investigadores y microbiólogos… ¿Por qué Ómicron es tan contagiosa si los niveles virales son similares o inferiores a Delta? La respuesta no está en la carga viral sino en que esta variante se salta con mayor facilidad la inmunidad generada tanto por las vacunas como por las infecciones pasadas. “Naturalmente, uno pensaría que una mayor transmisibilidad debe causar una mayor carga viral”, explica en NatureBenjamin Meyer, virólogo de la Universidad de Ginebra, sin embargo dos estudios, publicados hace tan solo unos días y que aún están pendientes de revisión por pares, apuntan a que la gran transmisibilidad de Ómicron no proviene de la liberación de grandes cantidades de virus de las personas infectadas sino de su capacidad para esquivar la respuesta inmunológica proporcionada por anteriores contagios o incluso por las vacunas”.
Para conseguir estas respuestas los investigadores de la Universidad de Harvard han echado mano de una curiosa base de datos perteneciente a la NBA, el campeonato profesional de baloncesto estadounidense. Durante las últimas temporadas, la Liga de basket ha estado realizando constantemente pruebas de COVID-19 a sus jugadores y personal por lo que resulta muy adecuado para comparar niveles virales de las diferentes variantes. Los investigadores estudiaron los resultados de las pruebas de PCR de nariz y garganta recolectadas de personas infectadas y descubrieron que aquellos que se habían contagiado con Delta tenían una carga viral máxima más alta que aquellos contagiados con Ómicron.
Estos trabajos, y otros estudios que han aparecido en las últimas semanas, indican que la tercera dosis de refuerzo resultará fundamental en la lucha contra la variante. Hasta tres investigaciones diferentes, publicadas este pasado viernes, ofrecen evidencias de que las vacunas contra el COVID-19 ofrecen protección frente a Ómicron, sobre todo entre las personas que recibieron la dosis de refuerzo.
Los CDC estadounidenses además han hecho público un análisis de la eficacia de una tercera dosis de vacunas donde se ponen de manifiesto varios puntos importantes. El primero confirma que la eficacia de las vacunas de ARNm de COVID-19 podría ser menor debido a la disminución de la inmunidad frente a Ómicron. El segundo, y como consecuencia del anterior, nos lleva a la recomendación de una tercera dosis de refuerzo ya que los datos indican que “durante los periodos dominantes de Delta y Ómicron, recibir una tercera dosis de la vacuna fue muy eficaz para prevenir los ingresos en emergencias asociados con COVID-19 (94 % y 82 %, respectivamente) y prevenir las hospitalizaciones asociadas con COVID-19 ( 94% y 90%, respectivamente). La recomendación de los CDC es muy clara:
“Todas las personas no vacunadas deben comenzar la vacunación lo antes posible. Todos los adultos que hayan recibido vacunas de ARNm durante su serie primaria de vacunación contra el COVID-19 deben recibir una tercera dosis cuando sean elegibles, y las personas elegibles deben mantenerse al día con las vacunas contra el COVID-19”.
Los datos y estudios no acaban aquí. Una nueva investigación resuelve otra cuestión pendiente sobre el tema de Ómicron: ¿Produce más inmunidad contagiarse y vacunarse o al revés? Un estudio publicado este martes en la revista Science Immunology, indica que ambas opciones ofrecen una alta eficacia pero que resulta más seguro vacunarse primero.
En resumen, en solo unos días hemos resuelto algunas de las dudas más importantes que arrastrábamos desde la aparición de Ómicron: ahora sabemos que su gran transmisibilidad no se debe tanto a su carga viral sino a su capacidad de esquivar la inmunidad. La dosis de refuerzo contribuye a reducir en alto porcentaje el riesgo de hospitalización y además hemos aprendido que es más seguro estar vacunado antes de contagiarse.

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