Aquí en los Tuxtlas y Llanos | A Cuitláhuac, le faltan operadores

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La falta de virtuosos operadores políticos en el Gobierno Morenista de Veracruz, es un tema tan sensible para los veracruzanos, como el hecho de no derogar el delito de Ultrajes a la Autoridad, el cual ha sido uno de los peores errores del ejecutivo estatal, Cuitláhuac García Jiménez, acción gubernamental que ha impactado negativamente en una gran parte de la población, que con estos yerros, muchos dudan en seguir creyendo en el proyecto de AMLO.
Aunque no lo quieran aceptar entre las diferentes corrientes del gobierno de la Cuarta Transformación, entre sus principales dirigentes comentan amargamente que gracias a la reacción necia de sus autoridades, en el sentido de seguir sosteniendo la figura del famoso delito de Ultrajes a la Autoridad, al Partido Guinda se le está restando popularidad entre sus seguidores y esto es arriesgado ante el proceso electoral de la revocación de mandato.
Con todo y que el Gobernador Cuitláhuac García Jiménez solicitó al Congreso del Estado derogar el delito de Ultrajes a la autoridad, el senador Dante Delgado Rannauro, inició una guerra política en contra del gobierno estatal a través de la instalación del “Movimiento por la Justicia de Veracruz”, en la que militantes del PRD, PAN y PRI están exigiendo a los diputados locales agilicen la cancelación de este delito para que sean liberadas personas que purgan prisión por esta causa.


En este ajetreo político se sumaron varios políticos comodines, como Héctor Yunes Landa, José Yunes Zorrilla y Julen Remetería del Puerto y varios más, desarrollándose de esta manera una guerra de declaraciones, en donde todos salieron salpicados de lodo, sin embargo, el que salió mejor librado fue Cuitláhuac García, quien administró su ventaja y aunque no explicó los errores de su mandato ni las acusaciones en su contra, mostró aplomo y por primera vez pareció dominador y seguro de sí mismo, basado en que sus oponentes no solo son malos, sino pésimos y con amplios historiales de corrupción, los cuales pensaron que ya habían sido olvidados por los veracruzanos, sin embargo, muchos de ellos fueron las figuras principales de la era de la corrupción de los ex gobernadores Fidel Herrera Beltrán y Javier Duarte de Ochoa.
No ha sido ni será un secreto la importancia y trascendencia que tienen los operadores políticos en la ruta de un gobierno, lo anterior viene a colación, porque nunca antes se había visto la intervención abierta y directa de un mandatario veracruzano, como la que está haciendo Cuitláhuac García Jiménez, quien al no contar con paladines, se tuvo que fajar los pantalones y puso en su lugar a los enemigos de Morena, como al senador Dante Delgado, surgiendo de esta manera la interrogante: ¿En dónde están las figuras que se dicen cercanas y leales al Ejecutivo estatal, porque no se vieron, no se percibieron y no mostraron su fuerza para defender el proyecto en este momento de crisis política?, siendo que todos andan caminando por la libre, mientras que las indicaciones de quien manda en Veracruz no caminan y cada quién hace lo que le venga en gana.
Los únicos que siguen brillando y haciendo política con lealtad y con sabor a García Jiménez, es el Secretario de Gobierno Erick Cisneros Burgos, el líder la JUCOPO Juan Javier Gómez Cazarín y el titular de SEV, Zenyasen Escobar García, los cuales a su manera, hacen grilla y defienden a toda costa el proyecto de Veracruz, mientras que los demás son pura política ficción y brillan por su ausencia.
Cuando Cuitláhuac García armó su gabinete dio prioridad al currículum académico y no a la lealtad ni mucho menos a la experiencia política y hoy está viendo las consecuencias, al haber integrado un club de cuates que no sirven para nada en la política, ya que son unos inútiles y en este rebumbio deben sacar el músculo y no esconderse para no ser golpeados políticamente.
Es obvio que en estos momentos Cuitláhuac García, necesita de un verdadero equipo, ya que la débil estructura que tiene el dirigente estatal morenista, Esteban Ramírez Zepeta no brilló, y es que este último no sabe operar para el mandatario veracruzano, porque es un líder gris que fue inventado de la nada y para brillar se esconde atrás de la figura de Juan Javier Gómez Cazarín, cuestión totalmente aventurada para el gobierno veracruzano, pues tiene encima el compromiso de sacar de manera impecable los procesos de la revocación de mandato, comicio que será evaluado por AMLO ante la copiosa votación que se le ha prometido al líder moral nacional morenista.
Lo cierto es que el enfrentamiento de Dante Delgado Rannanuro y Cuitláhuac García Jiménez fue un espectáculo político que tenía tiempo que no se presentaba en nuestra entidad, pero en este hecho habrá que reconocer la relevante guasa de “Don Cui” al decir que tenía más gente la fila de las tortillas que la movilización de Movimiento Ciudadano. Esta historia continuará.
Y nos vemos.

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