La infanta Cristina afronta sin Iñaki Urdangarin los altísimos gastos de sus cuatro hijos

El ‘cese de la convivencia’ que anunciaron recientemente la infanta Cristina y su todavía marido Iñaki Urdangarin poco o nada le cambia a ella respecto a los gastos de educación y estilo de vida que le originan sus cuatro hijos.
La hija del rey emérito ha tenido que ver cómo su marido, exduque de Palma, salía condenado por corrupción en el caso ‘Noos’ e ingresaba en prisión. Ella siempre la apoyó siendo prácticamente la única de la institución monárquica que no le dio la espalda sino al contrario, cerró filas junto a él.
Sin embargo hace pocos días una portada desvelaba una presunta deslealtad de Iñaki a Cristina con otra mujer, Ainhoa Armentia y dichas instantáneas provocaron el comunicado oficial de separación entre ambos.
Respecto a sus cuatro hijos, Irene, Juan, Pablo y Miguel, se ‘despidieron’ de su padre en Ginevra durante su última visita a la cual acudieron tras la crisis familiar. Irene sigue viviendo con su madre, sus hermanos ya volaron del nido pero, ojo, siguen viviendo a costa del sueldo de Cristina.
La independencia del hogar no siempre va ligada a la independencia económica y, obviamente, estando Iñaki en prisión, la madre es la que ha cumplido con todos los gastos que, además, son muy elevados.
La revista ‘Lecturas’ recoge que los niños llevan un alto nivel de vida que le puede costar a la infanta unos 15.000€ al mes. Es decir, lo que una madre mileurista gana en un año, ella lo paga en solo 30 días para sus hijos y la educación que obtienen.


La periodista especializada en monarquía, Pilar Eyre asegura que Cristina carga con todo y es que la hermana de Felipe VI cobra una retribución anual de 400.000€ que le permite vivir holgadamente y mantener a lo grande a sus retoños de 16,19, 21 y 22 años.
Cristina tiene el salario de la Fundación Agra Khan y de ahí, según Eyre, es de donde consigue el dinero para que su primogénito, Miguel, viva entre Madrid y Londres mientras estudia Ciencias del Mar en una carísima universidad.
O para que su otro hijo, Pablo, haya podido afincarse en Barcelona, en una de las zonas más caras, tras fichar por el equipo de balonmano. Irene, a sus 16, sigue viviendo con Cristina y estudia en Suiza, en el colegio más costoso del país que cuesta más, incluso, que el internado de Gales de la Princesa Leonor.
Es una obviedad decir que a los miembros de la familia real española no les falta el dinero y, de hecho, para una madre de a pie sería realmente complejo mantener a cuatro hijos sin ayuda del padre de ellos o de otros familiares y seres queridos.
Sin embargo a Pablo, Miguel, Juan e Irene no les falta nada en el tema material aunque sí tienen problemas como la separación de sus padres sobre la cual se ha pronunciado Pablo diciendo que “lo natural sería que se reconciliasen” aunque, de existir una infidelidad, no sería tan normal que Cristina hiciese, de nuevo, la vista gorda por meteduras de pata de su marido.

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