Recordando a la flota… | Paquita, cardelense de pura cepa

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No fue doctora, pero sí una excelente secretaria, excelsa madre, buena ama de casa y magistral cocinera.
Nacida, criada y vivida toda su vida en lo que al parecer es la única casa colonial o antigua del Cardel de inicios del siglo XX, para ser precisos del año 1930.
“Me gusta tanto recordar todo lo que he vivido, que a pesar de no tener ya a mi madre y a mi padre, muriendo éste de un infarto cuando yo tenía 5 años de edad. Llegué a la edad de la ilusión de toda muchacha y se me celebraron muy humildemente mis 15 años en mi casa de Revolución entre José Cardel y Dr. Juan Martínez, con una misa de acción de gracia en la parroquia del “Cristo del Buen Viaje” en La Antigua, siendo Don Pedro Villegas Castillo (+) y su esposa Virginia Cruz de Villegas (+) mis padrinos.
Otro pasaje inolvidable de mi vida es que, el nacimiento de mi primer hijo Francisco fue un 10 de mayo de 1971, “Día de las Madres”; mi segundo hijo César Augusto nace un 18 de marzo “Día de la Expropiación Petrolera”; y mi tercer y última hija nació un 28 de febrero, último día de mes. Fechas inolvidables, máxime que al anunciarme que había sido niña me desmayé de la emoción, pues en ese entonces no había ultrasonidos.
Muchas satisfacciones como el ver crecer a mis hijos que estudiaron al yo no poder hacerlo a nivel universitario por escasez de recursos económicos, y yo quería ser doctora, pero me fue imposible; sin embargo, a pesar de las situaciones difíciles a las que nos enfrentamos la gran mayoría de las personas, he sido muy feliz bendito sea Dios todopoderoso, estoy satisfecha y muy agradecida con la vida”.
DIOS LE HA DADO MUCHO Y POR ESO ESTÁ MÁS QUE AGRADECIDA
Ella es Doña FRANCISCA ALEMÁN BARRADAS, hija única del matrimonio que formaron Francisco Alemán Anell (+) y Elodia Barradas Conde (+), mejor conocida nuestro personaje de hoy como “Paquita”, de 70 años de edad, misma que nació en esta ciudad de Cardel un 7 de diciembre de 1951; con 3 hijos de los que se siente sumamente orgullosa, siendo estos: Francisco, César Augusto y Mónica, el primero arquitecto, el segundo contador público y auditor, y la tercera psicóloga y con maestría correspondiente.
Grandiosa guerrera; amante y temerosa de Dios; agradecida con la vida que todos los días disfruta en su máximo esplendor, lo mismo viendo el amanecer, que deleitándose con los rayos del sol, con el viento que le acaricia su rostro o con el frío que la obliga a abrigarse; ver volar los pájaros, las mariposas u oír cantar a los grillos y a las aves, ladrar los perros o maullar a los gatos. De todo lo que está rodeada se encanta, según nos narra tan bella, amable, educada, cariñosa y excelente dama cardelense, con quien tengo alrededor de 32 años de conocerla y tratarla, de ahí que vierta tan bonitos conceptos para con ella.
Sirva este ejército y lluvia de letras como un homenaje en vida a “Paquita”, mi amiga, madre de mis amigos, una buena mujer a quien respeto, quiero y admiro, misma que me encanta cuando me dice que ahí donde ella vive, en esa casona de tablas, cada cachito de ese lugar es un recuerdo de su infancia y su niñez, que si bien es verdad tuvo en algún momento de su vida la oportunidad de echarla abajo y remodelarla, no lo hizo porque es un recuerdo de sus padres, herencia que le dejaron.
LE DEBE LO QUE ES A SU MADRINA VIRGINIA Y A SU TÍA LOLITA
A “Paquita” la conocí en diciembre de 1992, año que inició trabajo como secretaria de la Unión Local de Productores de Caña de Azúcar CNC El Modelo y concluyó en enero de 1996, de ahí para acá la he tratado a esta señora tan linda para mí, igual que para muchísima gente de nuestro natal Cardel, Ver. Me cuenta ella que antes trabajó 13 años como secretaria de quien fuera en otros ayeres Superintendente General de Campo del Ingenio El Modelo, Ing. Baudelio Martínez.
Al sol de hoy está muy agradecida con la hoy extinta Doña Virginia Cruz de Villegas, quien fuera su madrina de su fiesta de XV Años, ya que sus pininos se los enseñó utilizando la máquina manual de escribir, posteriormente y ya entusiasmada porque le entendía a eso de teclear letras en la máquina realizó sus estudios al respecto en la primera academia de Cardel (1966) llamada “Salvador Díaz Mirón”, misma que le extendió su diploma al concluir sus estudios como secretaria y fue dicha institución, a través del director del plantel, conocido como “Goyito” quien la recomendó para que obtuviera su primer trabajo pagado de secretaria en la empresa de venta de tractores “Massey Ferguson”.
Platicar con “Paquita” es un deleite, se queda uno estupefacto al ver la brillantez y lucidez de su memoria, ya que informa con datos y fechas precisas, y al fin mi tocaya, asegura igual como quien escribe, que ella lleva en su mente al Cardel bonito, a ese Cardel de los años 50’s para acá, retratado lo llevamos a nuestro pueblo.
La abuelita de 4 nietos y de 3 bisnietos nos dice que ella desde niña es amante del arte culinario, toda vez que se le metió desde chiquita a la cocina a su tía Lolita Alemán, siendo ésta quien le enseñó las primeras lecciones de cocina y repostería. Y ya cuando “Paquita” tenía a su hija de un añito de edad, aprovechó que el ayuntamiento de La Antigua implementó un curso para quien deseara tomar clases de cocina y repostería allá por 1978-1979 e impartido en la escuela primaria “Juan de la Luz Enríquez” por una maestra que venía todos los viernes de Xalapa a Cardel.
TODO UN ÉXITO SU COCINA ECONÓMICA
El prepararse en las cosas o actividades que a ella le han gustado siempre, le valió para luchar como una valiosa guerrera y sacar adelante a sus hijos, siendo allá por el año 1996 cuando decide abrir por vez primera su cocina económica o fonda, ubicándose ésta en calle Emiliano Zapata, en un local rentado a la familia Zarur Domínguez. Posteriormente se animó y acondicionó su casa de Revolución entre José Cardel y Dr. Juan Martínez y ahí continuó su negocio de exquisita comida con todo y rico postre, ya que sus primeros clientes fueron 3 trabajadores de Telmex y éstos le aconsejaron siguiera con el negocio, llegando a tener primero 25 clientes activos, y posteriormente 90 potenciales comensales diariamente; generando empleo para 6 mujeres y un jovencito que en su bicicleta se encargaba de llevar comidas a domicilios particulares o negocios.
Todo un éxito su negocio de sabrosa comida, pero como todo cansa, y a petición de sus hijos, fue un 1 de agosto del 2012 cuando nuestra interlocutora decide cerrar el changarro de alimentos.
SÓLO AÑORANZAS DEL CARDEL QUE SE NOS FUE
Al preguntarle sus impresiones del Cardel de hoy y su evolución o retroceso, la sobrina de Guadalupe Alemán Anell (+), primera reina del Carnaval de Cardel en 1937 dice que lamentablemente ya hay muy pocas personas fundadoras o primeros habitantes de este poblado cabecera municipal de La Antigua, nacido a la par con el tendido de vías del ferrocarril, y cita como ejemplo que en la cuadra donde ella vive está aún la familia Vázquez Ronzón, los Córdova Lara y Córdoba Ortiz, más adelante la familia Vázquez y los demás ya no están aquí porque antes vendieron, pero tan bonito que antaño, en tiempos de calor podían tener las puertas abiertas de sus casas, a media noche sentados afuera, en las banquetas platicando; los abuelos contando cuentos y los chiquillos del vecindario oyendo, con toda la tranquilidad del mundo; la gente que pasaba lo hacía dando las buenas noches a todos, más ahora ya no se puede hacer eso porque a buena hora hay que cerrar puertas de casas porque pasa gente extraña y nadie sabe qué intenciones lleve o traiga.
“Los carnavales tan bonitos se extinguieron, hoy ya no gustan, ni ganas dan de salir ante tanto desfiguro y borracheras, no tiene caso arriesgar, se acabaron esas fiestas populares de las mojigangas que divertían a las familias y a donde se iba a divertir sanamente todo mundo, a disfrutar de unos carros alegóricos sencillos pero bonitos, ya no es lo mismo definitivamente.
Cardel sí ha crecido mucho en comercio, ya no hay necesidad de trasladarse a Veracruz o a Xalapa porque aquí lo hay casi todo, y eso es bueno. La pobreza sigue, pero ya hay más medios, más poder de adquisición, aunque se endrogue uno, antes no, era más difícil, aunque todo era más barato. Antes un kilo de azúcar estaba a 30 centavos, con 20 centavos te daban medio kilo de jitomates y así por el estilo, el kilo de queso 4 pesos, el de aguayón en 8 pesos, hasta la ñapa se acabó; ya ni hay juegos de niñas y niños de los tradicionales como las muñecas, el trompo, las canicas, las escondidillas, ya las nuevas generaciones exigen puro celular y aunque se les diga que les va a hacer daño, no hacen caso.
Es increíble que hoy en día no alcance el tiempo, cuando antes hasta sobraba para jugar a la lotería, hoy todo es a la carrera, precipitado. A pesar de todo, me gusta mucho mi tierra, y si tuviera que ir a otro lado, creo que no me acostumbraría, será porque siempre he vivido en el centro de Cardel y todo lo tengo a la mano”.
CONFÍA EN QUE ADOLFO COMO ALCALDE HAGA UN TRABAJO EXCEPCIONAL
“Apenas estamos estrenando un nuevo gobierno municipal en La Antigua con un alcalde como Adolfo Carrión Carrillo que igual es nativo del centro cardelense donde tienen sus negocios establecidos, lo vemos que entró con todo y está trabajando muy bien hasta ahora; ojalá y le sobre inteligencia para que sea un extraordinario presidente y así continúe en la política, ya que de su trabajo edilicio a favor de la población dependerá de que pueda seguir trascendiendo.
Deberá ver por el bien de su municipio, que es el mío, el tuyo, el de él, el de todos nosotros, que no vea sólo por su bolsillo como lo hizo el que se acaba de ir, que no hizo nada por el municipio prácticamente, porque simple y sencillamente no es nativo de Cardel; pero en el caso de Adolfo, él y toda su familia son y radican aquí, gente buena, todos ampliamente muy reconocidos, que han luchado, que han trabajado, que han llegado muy alto económicamente por el esfuerzo de su trabajo. Ojalá toda la comuna y el equipo municipal armado velen por La Antigua, mejoren el entorno de todo el municipio, y si es así tendrá el apoyo del pueblo en general, no lo dudo nadita”.
INOLVIDABLE SU ESCUELA PRIMARIA “JUAN DE LA LUZ ENRIQUEZ”
“No olvido a mi escuela “Juan de la Luz Enríquez”, ni a la viejita, ni a la nueva, pues en la primera que se ubicó sobre calle Revolución donde hoy es la biblioteca “José Luis Melgarejo Vivanco”, Casa de Cultura y una preparatoria particular que ahí existe, ya que ahí hice mi primaria, siendo mi generación la última en estudiar en dicho lugar, y me tocó recibir mi certificado durante la ceremonia de graduación en la escuela nueva situada donde actualmente sigue, y que inauguró el Presidente de México, Adolfo López Mateos”.
Asegura “Paquita” que las familias más antiguas de Cardel, trabajaron para obtener ese amplísimo terreno que fue donado por alguien, desconociendo quién, y se obsequió para construir la escuela primaria “Juan de la Luz Enríquez”, trabajando las familias Gutiérrez, Doña Galdina Ruiz, Alemán Anell, Barradas, Noval e infinidad de personas que se fajaron para poder tener dicha institución educativa completa, ya que sólo daban clases de primero, segundo y tercer grado en sus inicios; de igual manera chambearon para hacer el parque Revolución y la parroquia San Francisco de Asís.
Logros conjuntos de pobladores que lucharon por ver un Cardel mejor, más próspero.
Como director de NUESTRA VOZ fm, hago pública mi gratitud hacia mi amiga “Paquita”, a quien con este reportaje, en este espacio de RECORDANDO A LA FLOTA rindo un homenaje en vida a ella, como nativa de Cardel y por su trascendencia a base de esfuerzo, tesón y puro corazón; de una calidad humana impresionante… ¡¡¡Dios me la siga bendiciendo!!!
GRACIAS.

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