Iniciativa Privada | Las casas de pupilos en Xalapa

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En la segunda mitad del siglo pasado, muchas familias xalapeñas vivían de tener en sus casas, los llamados pupilos o abonados. Se les conocía con ese nombre a los estudiantes o profesionistas que venían de otra parte a radicar temporalmente a la capital del estado para trabajar o realizar sus estudios universitarios. Aún no existía la descentralización de la Universidad Veracruzana y las principales carreras estaban en la capital del estado y el puerto de Veracruz.
Adelita Viveros, quién vivía en la calle de Independencia, relata que su mamá tenía varios pupilos a los que no solamente les daba alojamiento, sino que también les daba sus alimentos, todo ello por una módica mensualidad; ingreso que a la vez contribuía al gasto familiar y ayudaba a que sus cinco hermanos siguieran estudiando. Así recuerda doña Adelita a su mamá que era viuda, y al igual que ella de esta actividad muchas familias xalapeñas sacaron adelante a sus hijos, otras más hasta carrera les dieron para terminar como profesionistas, comenta. “En la casa existían reglas que mi mamá les imponía a los pupilos, porque finalmente estos jóvenes pasaban a formar parte de la familia durante el tiempo que vivían con nosotros. A ella le gustaba más tener varones que señoritas, decía que las mujeres eran más problema”. Para doña Adelita Viveros platicar estas vivencias, es recordar parte de su adolescencia y juventud al lado de su madre y hermanos. Todo era más bonito, dice nostálgica, podía uno salir y llegar caminando a casa había seguridad, eran otros tiempos era el Xalapa que se fue. Hoy siguen existiendo los pupilos pero ahora rentan casas o departamentos comen en restaurantes o se preparan sus alimentos. Todo es diferente todo ha cambiado.

FRENAN LOTIFICACIÓN DEL CERRO DEL ESTROPAJO

Ejidatarios del Cerro del Estropajo del municipio de Tlalnelhuayocan han desistido de la idea de lotificar sus tierras para vivienda, tras la puesta en marcha de proyectos productivos agrícolas del programa CityAdapt ONU Medio Ambiente y la Red de Viveros de Biodiversidad A.C, (Revive). Mayitza Ramírez Pinero, coordinadora del proyecto de Restauración Ecológica y Agroforestal del Cerro del Estropajo señaló que a decir de los ejidatarios el campo ya no era una opción económica por lo que preferían poner sus parcelas a la venta. Afortunadamente con este proyecto la gente revaloró de nuevo sus tierras y las empezó a trabajar para hacerlas productivas. En su opinión los gobiernos municipales deberían encaminar políticas públicas en este sentido, de la mano con organismos internacionales, a fin de obtener recursos frescos, ya que la gente del campo está dispuesta a realizar este tipo de prácticas en el campo.
Además de la siembra de más de 6 mil plantas (entre maderables y frutales) en el Cerro del Estropajo, los ejidatarios se interesaron en el cultivo de especies con alto valor económico en el mercado como cardamomo, pimienta, canela, macadamia, jengibre y café, entre otros. “Este tipo de proyectos son benéficos para el ambiente; el Cerro del Estropajo es uno de los pocos pulmones que quedan en Tlalnelhuayocan y Xalapa”, comentó Nancy Zambrano, una de las participantes. A su vez Artemio Viveros dijo ver futuro para emplearse como familia en el campo y no pensar en malbaratar las parcelas, sino seguir conservando esas tierras producto de la herencia de sus padres; además de comer sano, al cultivar las hortalizas sin químicos y fertilizantes.
Mayitza Ramírez, señaló que el Cerro del Estropajo es una isla de bosque mesófilo de montaña, rodeado por una mancha urbana que crece, de allí su alta vulnerabilidad ante los efectos del cambio climático, tanto física como ambientalmente. Finalmente dijo que CityAdapt ONU es un proyecto que promueve la resiliencia climática en áreas urbanas, a través de la implementación de soluciones basadas en la naturaleza y se desarrolla en tres ciudades de América Latina y el Caribe: San Salvador, Xalapa y Kingston, Jamaica

CIERRE DE COMERCIOS

La cúpula empresarial local se quejó del alarmante cierre de negocios de diferentes giros en la ciudad, provocado por la difícil situación económica que enfrentan sus propietarios, lo que les impide seguir laborando y pagando personal, renta y servicios. Afirman que en las plazas comerciales el número de locales en renta aumenta cada día y distintos giros de comercios han cerrado entre ellos restaurantes, comercios y hoteles principalmente. El caso más reciente es el del Hotel Limón, de la calle de Revolución que después de 126 años de dar servicio cerró sus puertas el pasado día 15 del presente mes. Con pinturas representativas en sus mosaicos y sus baños, pasillos y jardines prácticamente originales inició como casa de huéspedes y Teatro Limón. Los viajeros de los dos siglos pasados solían parar en este lugar muy tradicional en su arquitectura, era un sitio conservador y aun cuando sus tarifas eran módicas persona o pareja que no llevara equipaje no era aceptada, ya que se anunciaba que era un lugar de descanso para familias.
Basta recordar que a mediados del 2020 otro hotel muy representativo en Xalapa cerró sus puertas el “Hotel Plaza” ubicado en la calle de Enríquez a unos metros del Palacio de Gobierno, un sitio céntrico y barato. El año pasado cerró también la tienda de ropa fina Casa Ollivier tras 131 años de servicio a las familias xalapeñas. La pandemia como el Covid, la falta de empleo, la inflación, la inseguridad, el aumento de la pobreza y el avance de la delincuencia han sido factores para que el cierre de comercios se observe por diferentes puntos de la ciudad y las cartulinas y anuncios de “se renta” son cada vez más.

Y por hoy es todo.

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