Crónicas Ausentes | Zelenski (presidente de Ucrania) de bueno a villano

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A propósito del nacionalista embabucado por los espejismos democráticos de Occidente que llevó a la guerra a su pueblo Ucrania

“No se puede apagar el fuego con el fuego”
AMLO

Vinnytsia Zelenski (presidente de Ucrania) los medios occidentales lo han erigido el héroe del momento, así lo vemos comportarse al dictar a los medios sus efusivos discursos nacionalistas, y en las posibles negociaciones hacer pautas para consultar a sus jefes políticos Biden (EEUU), Macrón (Francia) y Boris Johnson (Inglaterra) mientras continúa desangrándose y destruyéndose su país.
Obediente pese a que le anuncian que Occidente no creará un corredor aéreo en Ucrania para que lo defendiera del bombardeo ruso, y que no enviarán tropas a su país para participar en la guerra, y que sólo le enviarán armas y money, exaltado a veces grita que lo han dejado sólo, como consuelo le brinda de pie los diputados del parlamento europeo un sentido y caluroso aplauso, y exultante se despide de los parlamentarios y con una amplia sonrisa sale del plato virtual para continuar “luchando por sus compatriotas” una guerra desproporcionada con un enemigo superior en armas y soldados (2).
Si nos damos un recorrido por la internet veremos cómo se ha ganado la simpatía de los cibernautas, algunos hasta lo ven como el ejemplo del estadista que deberían tener todos los países, pero continúa sólo, y vuelve a la tercera reunión confiado de la “valerosa resistencia del pueblo ucraniano” aunque todas las ciudades ucranianas estén sitiadas, vuelve a actuar con desplantes y reticencias a aceptar la cruda realidad que vive su país Ucrania a causa de seguir los dictados de la OTAN y ser su pieza de ajedrez con que debilitar a su eterna enemiga, ahora ya no ideológica, sino económica, Rusia.
Los medios de comunicación occidental juegan con fuego, avivan los sentimientos nacionalistas, construyen ideales y héroes superfluos, y manipulan la realidad. El pueblo ucraniano es presa de la política irracional de los intereses geopolíticos, se desangra no por la defensa de su territorio sino por la postura irresponsable de sus líderes, que aun a sabiendas que estaban siendo manipulados, se prestaron a jugar el juego de la lucha entre las potencias mundiales que se disputan el control de las riquezas del mundo, principalmente su presidente Zelenski sabía que Rusia iba a atacar Ucrania, y no hizo nada por ponerse a negociar y si actuó bajos los dictados de occidente que ahora lo deja sólo y le da la espalda, y al igual que los rusos son responsables de la muerte de sus compatriotas y la destrucción de Ucrania.
No podemos seguir propalando y seguir actuando con esa irresponsabilidad de lo que pasa en Ucrania es como una película de Hollywood, de “buenos” y “malos”, y mucho menos, ubicar a Rusia como sólo la responsable del baño de sangre y sufrimiento que vive el pueblo ucraniano, la clase política local encabezada por Zelenski, el Tratado del Atlántico Norte OTAN y Rusia son los responsables directos, y no podemos exonerarlos, y el mundo con su corta memoria y su condición de rebaño el culpable indirecto.


Cómo parar ese baño de sangre ahora en pleno centro de Europa, que ahora si les duele porque tienen enfrente a un peso pesado (Rusia) con armas de destrucción masiva nucleares, y no Vietnam, Corea, Chile, Bolivia, Irak, Palestina, Irán, etc., donde envalentonada la OTAN ha hecho sus invasiones a diestras y siniestras sin respetar el marco de derecho internacional, que por cierto, nunca ha servido, salvo si se quiere ahora ver a los anteriores forajidos vueltos demócratas, humanistas y dogmático apegados al derecho, dándole “un nuevo aire de vida” al derecho internacional, y pedir en nombre del “derecho internacional” unísonos a Rusia detener la invasión y la masacre a Ucrania y respetar el derecho internacional, y patéticos verlos como caen en su propia trampa, el veto de Rusia en el renombrado y obsoleto Consejo de Seguridad de la ONU, evitando la condena.
Cuantas veces vimos a EEUU, Francia e Inglaterra por su cuenta y pasándose por el “arco del triunfo” (“los huevos” como decimos los mexicanos) el derecho internacional y el Consejo de Seguridad de la ONU, bombardear regiones del medio oriente en defensa de su estado artificial de Israel que construyeron a fuerza y sin la razón más que de ser los ganadores de la 2a Guerra Mundial, y por cierto, hasta la fecha ver vetar que se forme el estado palestino, y con su particular intifada occidental o cruzada tratando a fuerza convertir a los infieles extremistas en modernos, quienes defienden su derecho a la diferencia.
Si de por sí la pandemia del coronavirus desveló las contradicciones de los fines de la vida humana, su trasgresión al orden natural y el pago que está haciendo con vidas y sufrimientos por creerse estar en la pirámide evolutiva portándose como un patán y vulgar delincuente, atentando contra el equilibrio natural, esta guerra en la vetusta Europa nos desvela que no hemos pasado de la vieja confrontación que creíamos superada, de la lucha abierta por intereses imperiales, donde no se salva ninguno de los que se han creído dueños del mundo, Occidente encabezada por los EEUU, Francia e Inglaterra, y Rusia y China, al dejar ver sus verdaderos rostros, el vulgar uso del pensamiento ilustrado de Occidente para justificar sus invasiones, destrucciones, asesinatos y control, yo le he llamado, los espejismos democráticos, y la forma grotesca de Rusia y China de poner al mundo ante un peligro inminente, la tercera guerra mundial, aunque esto último todavía tengo la confianza que no serán tan estúpidos de consumarla, porque saben que ahí no habrá ganadores, de mientras se divierten jugando a la guerra como los niños, lanzarse envalentonados amenazas y sanciones, y alargando la guerra en Ucrania, principalmente Occidente (EEUU, Francia e Inglaterra) para intentar, cuando menos, desgastar a su vetusta enemiga Rusia, aunque sea de una forma perversa, suministrándole armas y dinero, pues esto significa alargar el sufrimiento y la muerte de los hermanos ucranianos.
Como dice el presidente Obrador, confiado y creyendo en la civilidad y el lado bueno del hombre, no se puede apagar “el fuego con fuego”, que creo, después de ver el comportamiento visceral de su oposición política en plena pandemia del coronavirus, y ahora ante la crisis de seguridad que vive el mundo, a veces nos estamos agarrando de un hilo muy delgado para seguir creyendo en nuestras ficciones y reconocer que el hombre no es eso que hemos acuñado, ni racional ni civilizado y ni comunitario, y que los valores y la ética son construcciones humanas y por la tanto, relativas, pero al igual que él sigo creyendo en esa parte buena del hombre, y que nunca como ahora, vemos en el conflicto de Ucrania, que no se puede arreglar los asuntos humanos a balazos y a través de las armas, y que combatir el fuego con el fuego más temprano que tarde deja a todos quemados, y nunca es ni será una solución para organizar la vida en sociedad.
La pobre oposición política en México a AMLO, quiso hacer de la decisión del presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, al liberar al hijo del narco Chapo Guzmán (1) un acto de cobardía y un error, pero estoy convencido que fue la mejor decisión, porque simplemente poner en peligro la existencia de una vida humana no hay manera de justificarla, y nunca, aunque sea una sola vida humana que se exponga, está por abajo de una decisión política y cualquier decisión de gobierno, siguiendo esta línea discursiva, creo que Selenski nunca debió exponer a una guerra a su país, y su decisión de confiar el destino de su país a los intereses geopolíticos de Occidente le saldría muy caro, no tan sólo en vidas humanas y destrucción, sino de su propio futuro político, aunque como lo vemos ahora, bifurcado en la complacencia de una celebridad, y la realidad que estoy seguro le golpea su consciencia de lo que significó tal decisión, aunque existan voces que apunten a que no tenía otra salida más que confrontarse con Rusia, pero no, creo que debió poner en la voz y la decisión de los ciudadanos el destino de sus pueblos y regiones, y que debe ser así, porque la idea de los estados nacionales es un absurdo y un concepto atrasado que no vale sacrificar alguna vida humana, no podemos poner a una mayoría a fuerza a que sienta que su identidad y su cultura sea otra, es como pensar en la construcción de la subjetividad de una condición homosexual sea la configuración de su cuerpo. No se puede conciliar las diferencias al todo, cada parte tiene su propio ser y su existencia, es un mito tal conciliación o superación.
La guerra de Ucrania pudo haberse evitado, y ahora los que pagan los platos rotos de la política y la geopolítica son los ucranianos, detener esta guerra absurda nacionalista pasa por abandonar tal idea nacionalista, y reconocer que Ucrania fue mancillada por los intereses geopolíticos de los imperios, occidental y ruso, y que esos Imperios no tan sólo tienen que sacar sus asquerosas manos de Ucrania sino de todo el mundo libre, aunque se que esto que digo es un imposible, cuando menos tenemos que decirlo, además de una rebelión de los pueblos rusos y ucranianos, desafortunadamente otro imposible.
Vuelvo a terminar diciendo, “que descanse en paz el pensamiento occidental”.

  1. https://politica.expansion.mx/mexico/2020/06/19/amlo-admite-que-el-ordeno-la-liberacion-de-ovidio-guzman
  2. https://youtu.be/a6Kn_NIWP94
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