Así pasa cuando sucede | Del síndrome de Procusto

COATZACOALCOS, Ver.- En nuestro país, la realidad es increíble, y lo increíble se vuelve realidad. Y es que, finalmente, quien abriera los caminos a una democracia más participativa acaba de pronunciar “las palabras mayores” como en el cuento de Hans Christian Andersen, al señalar que la consulta de “revocación de mandato” es inútil, no hace falta; celebra su inclusión en la Constitución, pero lamenta que se haga en este momento, cuando no existe interés por la realización de la misma. El presidente fue elegido por seis años y debería cumplirlos a más de que insistió, yo no he visto a ninguna organización pidiendo que se le revoque el mandato y no sé si tuviera efecto porque esta ley no puede aplicarse retroactivamente. Lo dice Cuauhtémoc Cárdenas, quien «hizo camino al andar» que Andrés Manuel, nada más cosechó los frutos. Ni modo, así pasa cuando sucede.

*** Los acontecimientos de los últimos tres años, nos recuerdan el Síndrome de Procusto, por la promoción de la uniformidad y la obligación a los allegados de ajustarse a determinados patrones de conducta: no quitarle ni una coma o acento a sus escritos, jamás, admitir una equivocación obligando a quienes lo rodean, a encajar milimétricamente en sus patrones volviéndose intolerante con quienes piensan diferente a él.

*** El síndrome psicológico de Procusto deviene de la mitología griega donde el hijo de Poseidón atendía una posada en las colinas altas de Atica y quienes a ella acudían, debían encajar perfectamente en sus camas y como nadie se ajustaba a ellas, los mutilaba o descoyuntaba; por ello, cuando alguien busca continuamente que todo se ajuste a lo que él o ella dice o piensa pretende, seguramente, acostarnos en el lecho de Procusto.

*** Como los directivos de la Comisión Municipal del Agua, que en lugar de atender y resolver la problemática de ésa dependencia responsabilizan a la naturaleza de la falta del vital líquido en el antiguo Puerto México, lo que nos hace temer que con su 10% de experiencia y afectados por el síndrome de Procusto, persistan en su rechazo a toda alternativa de solución optando, acaso, por la realización de una gran ceremonia con bailes y cánticos para solicitar a la divinidad que llueva y de esa forma resolver el problema que enfrenta la ciudad de las avenidas desde hace por lo menos, tres semanas.

*** En los últimos tres años, el color vino se ha puesto de moda y las camisas, pantalones y blusas de ese color han proliferado como tendencia, pero todo lo que tiene un principio también tiene un final y parece que la conclusión de esta moda ya se acerca, cuando menos en Veracruz, donde sus seguidores perdieron los comicios de las secciones petroleras, magisteriales y los comicios municipales extraordinarios, así como la expedición de tres recomendaciones de la Comisión Nacional de Derechos Humanos para cumplir la ley que aparentemente han violentado en cuando menos unas 2 mil causas penales.

*** Amen de la renovación de las agencias municipales que no los beneficia ni los perjudica, sino todo lo contrario.

*** Sugerencias y comentarios sogo51@hotmail.com

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