Altotonga, de villa a pueblo

Hay de hogares a hogares
De los cuales todos respeto,
Pero a Villa de Altotonga,
El pueblo al que represento,
El más único de los lugares.

Tierra de oportunidades,
Refugio para fracasos,
Y de lo profundo sobresalen
A los que sigo sus pasos
Enfrentando calamidades.

Estilo actual pero barroca,
Pequeños palacios entre locales,
Historias tras los cimientos
Que por mucho tu encares
Te siguen y te ahorcan.

Empresas como soporte,
Profesión de mayor gente,
Dos banderas de sur a norte
Para que la fé no esté ausente.

Lago prístino y vegetal,
Manantial hecho para todos,
Su belleza y relajación
Nos transmite varios modos
De placer sentimental.

Entre calles resuenan
Críticas y secretos
Y si escuchan atentos
Sus corazones envenenan

Aquí el resumen breve
De la villa hecha pueblo
Que con valor me conmueve.

Detrás del cobre

En una era de alegatos,
Profundos y largos ecos,
En una mina de acero
Resonaba un canto.

Los mineros entonaban,
Aunque espeso sea el ambiente,
Un himno a aquel mineral
Para picar eficiente
En momentos que obraran.

En una hora de arrebato
Fatigado estaba un hombre,
Pálido como el alumbre
Rompiéndose a medio llanto.

“Que osadía sin sustentos”,
Dijo el hombre con voz quebrada,
Y allegado de sus compañeros,
Mientras el último pico sonaba
Replicaban entre lamentos.

“El acero no está aquí”,
Al buscar entre los escombros,
Se retiraron de la mina
Mirándose unos a otros,
Ya que en cada esquina
El cobre abundaba ahí.

Con testimonio tan doloroso
Tras su diario minar,
Entre todo aquel cobre
Un poco faltaba cavar
Para encontrar algo hermoso.

De ahora en adelante,
Si encuentras ese metal,
Siéntete muy orgulloso
Y sigue perseverante.

David Jorge Ambrosio Carballo

También te podría gustar...

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: