SABERES Y SABORES

¿Cómo te fue con los resultados de la UV?

El CENEVAL es el Centro Nacional de Evaluación para la Educación Superior, una asociación sin fines de lucro que tiene como principal actividad la creación y aplicación de pruebas de evaluación para los distintos niveles de la vida académica. Cuenta con una serie de exámenes que permite evaluar a los estudiantes para el ingreso y el egreso de las instituciones académicas, los cuales son aplicados por la mayoría de las universidades y bachilleratos de México.
La mañana del lunes 27 de junio del presente año la Universidad Veracruzana publicó los resultados del examen de ingreso para sus diferentes Programas Educativos. Según datos expuestos, la institución cuenta con un total de 17,329 vacantes en 212 programas educativos. Como suele suceder, la UV recibió cerca de 47 mil aspirantes, de los cuales fueron aceptados menos de 18 mil en todas sus regiones.
Para aquellos que lamentablemente no quedaron en su primera opción, los padres de familia, preocupados y ocupados, buscan alternativas en las diferentes universidades privadas en las distintas modalidades; lo importante es que los jóvenes no se queden sin ejercer el derecho que tienen de seguir estudiando, con el fin de prepararse para el presente y el futuro.
Veracruz es uno de los estados más importantes de México y la ciudad de Xalapa es conocida por su alto nivel académico. Muchas personas deciden radicar en esta ciudad para comenzar una carrera en una de sus universidades públicas, no obstante, la oferta educativa tanto de forma pública como privada es de excelencia.
El apoyo moral, económico y espiritual que los padres les brindan a sus hijos en su trayectoria escolar dentro del nivel superior está relacionado con la formación, perspectiva y recursos que éstos poseen, más allá del propio nivel de estudios. Es seguro, esta decisión, al final de cuentas, es personal.


Sin embargo, logro identificar un importante porcentaje de padres con ingresos bajos que están dispuestos a apoyar a sus hijos durante toda la carrera, a pesar de sus limitaciones económicas.
La percepción que tienen los padres sobre la importancia de que sus hijos continúen con la educación formal superior universitaria está relacionada con satisfactores personales. “Para que tengas lo que yo no tuve”, suele escucharse esta narrativa de forma recurrente.
Lograr las metas en la vida, obtener conocimientos y “un título que abra las puertas en el mundo laboral” son aspectos que se relacionan con la satisfacción, más que con aspectos económicos. Todo ello se busca también para ganar más dinero, haciendo de lado el servicio o el bien que se puede lograr por la humanidad mediante el ejercicio de una profesión.
En cuanto a su vocación, a los hijos también se les debe explicar ampliamente el tema del servicio; no se trata solamente de lo que me gusta, sino del bien que puedo hacer por los demás y, como consecuencia de ello, de la retribución económica que me es posible generar para subsistir dignamente.
Lo cierto es que las familias y las universidades pasan a ser escenarios de socialización abiertos y complementarios entre sí, sin que se pierda la esencia de cada una de estas instituciones. Cada una en su lugar.
Para la familia, el asumir que un hijo asista a la universidad significa apostar, invertir en un futuro de mejores condiciones para el individuo y, por ende, para su familia, pero a la vez significa también sacrificios, gastos, limitantes y preocupaciones.
¡Ánimo, padres de familia!
ruan-62@hotmail.com

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