La calificadora de riesgo crediticio confirma las notas del país, pero señala qué elementos podrían reducirlas en los próximos dos años.
Unas finanzas públicas más débiles combinadas con el riesgo de un respaldo extraordinario para Pemex y CFE podrían degradar las calificaciones de México por parte de S&P en los próximos dos años.
Si el gobierno de Claudia Sheinbaum no reduce oportunamente el alto déficit fiscal, la deuda pública y la carga de intereses podrían ser mayores que las esperadas, consideró la agencia al exponer cuál sería un escenario negativo para el país y sus notas.
Agregó que acontecimientos inesperados que debiliten la percepción de los inversionistas y la inversión, como retrocesos en la relación con Estados Unidos, o consecuencias económicas negativas derivadas de la reforma judicial, podrían debilitar la estabilidad macroeconómica y conducir también a una baja de la calificación.
La firma confirmó este viernes las notas soberanas de México en moneda extranjera y en moneda local, y además mantuvo su perspectiva estable.