Después de meses de especulaciones y distancias marcadas, finalmente se produjo el esperado reencuentro entre el príncipe Harry y su padre, el rey Carlos. No se veían cara a cara desde febrero de 2024, justo después de que el monarca anunciara que estaba siendo tratado por un cáncer no especificado.
El duque de Sussex, de 40 años, fue visto llegando a la residencia del rey en Londres el pasado 10 de septiembre, alrededor de las 5:20 p.m. hora local. Permaneció dentro por casi una hora antes de marcharse, en medio de un ambiente de absoluta discreción.
Lo que ocurrió dentro se confirmó después con un simple comunicado: padre e hijo compartieron una reunión privada en la que tomaron té. Ni Buckingham Palace ni el portavoz del príncipe añadieron más detalles.
“No habrá comentarios adicionales”, reiteraron ambos lados, reforzando el carácter íntimo de la cita.
El encuentro marca un momento clave en la relación entre ambos, que en los últimos años ha estado cargada de tensiones. De hecho, fuentes cercanas a Harry señalaron que en ocasiones el rey “no tomaba sus llamadas”. Sin embargo, esta reunión podría abrir la puerta a una reconciliación más amplia dentro de la familia real.
Aunque los roces con su hermano, el príncipe William, siguen vigentes, lo ocurrido en Clarence House es visto como un primer paso.
