Yo no sé qué pensaría el exgobernador, Rafael Moreno Valle si estuviera vivo y viera cómo el gobernador de Puebla, Alejandro Armenta convertirá el Museo Internacional Barroco en una universidad pública. Pasará de una obra elitista a una populista.
El sábado 13 de diciembre, Armenta rindió su Primer Informe de Labores ante unas mil 500 personas que se dieron cita en el famoso “Parque de los Perros”, justo atrás del MIB.
El gobernador pronunció un discurso redondo que empezó con la recuperación del Museo y terminó con su conversión.
Sí, empezó presumiendo que su gobierno terminó con el comodato que pesaba contra el MIB y que había entregado el morenovallismo a un cepo de empresarios poderosos con miras a su carrera presidencial.
Recordó que, gracias a esa maniobra financiera, el Estado se ahorró 8 mil millones de pesos.

Luego, siguió con su discurso sobre las acciones del primer año de su administración.
Quiero hacer un paréntesis aquí para destacar que hubo un reconocimiento a las administraciones de Miguel Barbosa y de Sergio Salomón Céspedes. Era algo que la verdad yo no me esperaba.
Sigo… con todo su gabinete sentado junto a él, su esposa Cecilia Arellano y su perro “Tomy”, Armenta pronunció cada uno de sus logros y agradeció, cuantas veces pudo al gobierno de Claudia Sheinbaum por su apoyo.
Ahí estaba la secretaria de Gobernación, Rosa Ícela Rodríguez como representante.
En algún momento del discurso, Rosa Ícela le preguntó al secretario de Gobernación en Puebla, Samuel Aguilar Pala qué era eso de la “milpa” que mencionaba tanto en su discurso el gobernador, Alejandro Armenta como algo que ya se había terminado en su administración.
“Mil pa ti y mi la mi”, dijo Pala y luego elaboró que se trataba de los famosos “moches” en la entrega de contratos.
Para cerrar su discurso, el gobernador volvió al Barroco, que ya había aparecido decenas de veces en las pantallas de atrás animado con Inteligencia Artificial.

En ese momento dijo que el MIB se convertiría en la Universidad de la Bellas Artes en Puebla.
El anuncio, es verdad, sorprendió a todos. En redes polarizó opiniones, mientras algunos aplaudieron la democrática propuesta, otros señalaron que era un desperdicio convertir la obra en una institución educativa.
La verdad es que el MIB nunca logró albergar obras de gran calado, aunque la edificación es majestuosa su acervo no atrajo visitantes.
Convertirlo en universidad es un acto de rebeldía y un acto completamente propio de la 4T.
¿Ustedes qué opinan?
- Tomado de https://www.ambasmanos.mx/