- Ramón Martínez, buen futuro
- Noé Cadena y el sombrero
La gobernadora Rocío Nahle García ejerce en la actualidad un control político total en las instituciones de los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial. Tiene el mando suficiente para hacer temblar políticamente a varios desordenados alcaldes que, como verdaderos malandrines, incurrieron en episodios de corrupción y que con sus detestables gobiernos, intentaron medir fuerzas con la mandataria veracruzana.
La interrogante obligada es, ¿qué van a hacer estos igualados presidentes municipales que le declararon la guerra a Rocío Nahle sin pensar que sus cuentas públicas y su gasto presupuestal presentan múltiples irregularidades? Los números están en su contra y los resultados de las auditorías no mienten.
Esos ediles morenistas salientes nunca se acordaron de la doctrina de su partido: “no mentir, no robar y no traicionar”. Como resultado, en varias demarcaciones de los Tuxtlas y Llanos del Sotavento, específicamente en las tesorerías municipales de Juan Rodríguez Clara, Ciudad Isla y San Andrés Tuxtla, dejaron un verdadero cochinero en la mayoría de las áreas relacionadas con el manejo de los recursos públicos.

Los ediles salientes no pudieron solventar algunos gastos millonarios y lo peor de todo es que se acabaron las auditorías ficticias y simuladas, aquellas en las que solo existían responsabilidades administrativas que se resolvían de manera cómoda al interior del gobierno saliente, mediante la “donación” de una lanota a los flamantes auditores.
Hoy, con la llegada de la llamada Tía Chío, se habla de grandes formularios en los que están registradas observaciones que equivalen a serios quebrantos financieros al erario público. Por ello, exediles como María Elena Solana Calzada, Erik Rodríguez Bárcenas y Gustavo Alfonso Torres Mozoco, quienes vivieron cuatro años de ensueño, enfrentan ahora las consecuencias de sus excesos.
Se sintieron dioses, construyeron castillos en el aire y encumbrados, desconocieron a quienes los apoyaron para llegar. Estos arribistas, como los catalogan sus propios seguidores, hoy son despreciados por quienes antes se decían sus aliados. Gracias a su ambición y soberbia, se quedaron solos y así tendrán que enfrentar lo que viene. Parte de este 2026 será clave para que comprueben sus trastadas. Se presume que aquellos munícipes que no cumplan con sus pendientes podrían enfrentar cargos penales que incluso los lleven a la cárcel, siempre y cuando no logren comprobar lo que se comieron. No podrán argumentar persecución política.
Por lo pronto, se insiste desde los órganos gubernamentales que el ORFIS, en coordinación con la Fiscalía, prepara denuncias penales contra exfuncionarios locales por malversación de recursos municipales.

LEKERAS Y PIÑERÍAS
Allá en la colonial Santiago Tuxtla, vistiendo pantalón de mezclilla y camisa guinda alusiva al color de su partido, el alcalde del sombrero, Noé D Cadena, desde muy temprano cuestiona, opina y ordena como general en campaña, buscando mejoras para su patria chica. Por lo pronto, logró ante la Comisión Nacional del Agua la limpieza y dragado de los márgenes del río Tepango. Lo cierto es que Noé Cadena trae en mano el proyecto de transformar este rincón veracruzano con la instalación de programas gubernamentales que impulsen la vida social y económica en las zonas urbanas y rurales de este turístico municipio…
Sin poses triunfalistas, en Ciudad Isla, desde su arribo a la alcaldía de este progresista municipio, Ramón Martínez Tress dejó en claro que su prioridad será la conquista de todo el territorio isleño. Morena deberá tomar nota y no echar en saco roto el contundente triunfo de esta figura que históricamente arrasó en los comicios municipales. Ramón Martínez, “El Papayero”, como cariñosamente le llaman sus paisanos, está demostrando que tiene otra forma de gobernar de territorio y no de escritorio. El nuevo presidente municipal isleño, de color naranja, ya demostró que para operar el territorio se pinta solo. Cuidado con esta figura política, que seguramente transformará esta parte de la entidad en una verdadera potencia ganadera y agrícola.
Y nos vemos en la otra.