‘No sé cómo sigue vivo’: secretario de Salud sobre la dieta de Trump

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El secretario de Salud y Servicios Humanos, Robert F. Kennedy Jr., evaluó la dieta del presidente Donald Trump durante un podcast, diciendo que le sorprende que el presidente aún esté vivo debido al “veneno” que consume con frecuencia.

Datos clave

Durante su participación en The Katie Miller Podcast —presentado por la esposa del subjefe de personal de la Casa Blanca, Stephen Miller—, le preguntaron a Kennedy quién tiene los hábitos alimenticios más “desquiciados”, y Kennedy hizo una pausa antes de responder: “el presidente”.
“No sé cómo sigue vivo”, comentó Kennedy sobre Trump, indicando que “come comida realmente mala, que es McDonald’s, dulces y Diet Coke. Bebe Diet Coke todo el tiempo. Tiene la constitución de una deidad”.
Según Kennedy, cuando el presidente está en la Casa Blanca o en Mar-a-Lago, come más sano, pero consume comida rápida mientras viaja “porque confía en ella y no quiere enfermarse cuando está en la carretera”.

Cita crucial

“Si viajas con él, te das cuenta de que se está llenando de veneno todo el día y no sabes cómo sigue caminando, y mucho menos siendo la persona más enérgica que cualquiera de nosotros haya conocido”, dijo Kennedy en el podcast.

Antecedentes clave

Después del examen físico anual de Trump en abril pasado, su médico señaló que el presidente estaba en “excelente salud”, y Trump dijo a los periodistas que se sentía “en muy buena forma”. Sin embargo, sus análisis han sido objeto de escrutinio, ya que el enfoque en su peso, antecedentes de enfermedades cardíacas y algunos signos físicos de envejecimiento hicieron que casi la mitad de los estadounidenses creyera que Trump no ha sido completamente transparente sobre su salud, según una encuesta de mayo realizada por YouGov y The Economist. En una encuesta de seguimiento en septiembre, el 39 % de los encuestados dijo no confiar en la información publicada sobre la salud de Trump, y el 13 % dijo confiar “solo un poco”.

La afinidad de Trump por McDonald’s

El gusto del presidente por la comida poco saludable ha sido ampliamente documentado, incluso en el libro de 2017 Let Trump Be Trump, cuando los coautores —dos de sus exayudantes— escribieron: “En el Trump Force One, había cuatro grupos principales de comida: McDonald’s, Kentucky Fried Chicken, pizza y Diet Coke”.
Durante la campaña de 2024, Trump visitó un McDonald’s en Pensilvania y trabajó en la ventana de autoservicio. Y cuando recibió al equipo de fútbol Clemson Tigers en la Casa Blanca tras ganar el campeonato nacional en 2019, les sirvió Big Macs y papas fritas, además de comida de Wendy’s, Burger King y pizza, diciendo a los periodistas que creía “que esa sería su comida favorita”. La visita coincidió con un cierre del gobierno, y Trump dijo que él compró la comida.
Los sentimientos de Kennedy sobre la dieta de Trump habían sido compartidos previamente por el presidente del Comité Nacional Republicano, Joe Gruters, quien cuestionó durante un podcast en octubre: “¿Cómo es que un tipo de su edad se permite comer todo este McDonald’s probablemente de manera constante?”

Conexión con noticia reciente

La semana pasada, Kennedy presentó una nueva versión “invertida” de la pirámide alimenticia, enfatizando alimentos integrales y proteínas, incluida la carne roja. Los alimentos altamente procesados están fuertemente desaconsejados según las nuevas directrices.