La noticia de que supuestamente unos niños en Huauchinango se habían intoxicado por comer unos “tamales con fentanilo” creció rapidísimo y llegó a la agenda de medios internacionales en solo tres días. Pero, lo peor fue cuando el embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson fijó una postura condenatoria por los hechos.
Esto refuerza la urgencia de desmantelar las redes que envenenan a nuestras comunidades con fentanilo”, dijo.
Ahí sí las autoridades mexicanas se preguntaron qué era eso de los tamales con fentanilo y cómo había sucedido. Cómo era que una noticia regional podría incluso poner en riesgo las negociaciones que mantiene el Gobierno Federal con Estados Unidos para el combate a las drogas y, porque depende de ello, el alza de los aranceles.
Veamos.
Fue el lunes 16 de febrero cuando surgió la noticia de que siete niños habían ingresado al hospital después de comer ciertos tamales. La mayoría de ellos progresó sin problemas, pero una niña de 10 años quedó hospitalizada y su recuperación fue más lenta.
Al hacerle estudios, según el boletín de la Fiscalía General del Estado, encontraron “barbitúricos, metadona y fentanilo”, sin embargo, esto sucedió porque la menor estuvo más de 10 horas en el hospital y se le suministró medicamento controlado.

¡No porque los tamales tuvieran fentanilo!
La noticia de los tamales con esta droga ya había corrido como pólvora y este día llegó a la rueda de prensa mañanera de la presidenta, justo después de la postura del embajador de Estados Unidos.
La pregunta llegó a la rueda de prensa Mañanera, y la presidenta Claudia Sheinbaum por supuesto se notó preocupada y solicitó a las autoridades federales que intervinieran.
Un par de horas después la Fiscalía soltó el comunicado en que aclara que solo la niña de 10 años dio positivo y cuáles fueron las razones. También señala que los otros niños están fuera de peligro y que en sus exámenes de orina no salió ni el fentanilo ni alguna otra sustancia.
En X: FGE aclara que solo la niña de 10 años dio positivo a fentanilo y cuáles fueron las razones.

Bueno, más tarde el titular de la Secretaría de Salud publicó un video en el que realiza una visita a los pequeños intoxicados para asegurarse que todo está bien.
La Fiscalía solo apuntó que todavía no tienen los resultados de los tamales porque tardan más tiempo en realizarse.
El caso es que todo esto de los tamales de fentanilo, que comieron siete pequeños, no fue nada más que una confusión. Una confusión muy peligrosa.
Tomado de https://www.ambasmanos.mx/