Al coronarse como campeón del Clausura 2026 de la Liga MX Cruz Azul obtuvo su décima copa y esta vez ante su rival Pumas.
Ciudad Universitaria se pintó de celeste y apagó el azul y oro de los Pumas que terminó perdiendo 2-1.
Fue una Final de dos técnicos mexicanos, Joel Huiqui, quien le terminó ganando la partida a Efraín Juárez y sus felinos.
Pumas y Cruz Azul fueron los protagonistas de una Gran Final épica, histórica y con una rivalidad entre sus aficionados que ha crecido en los últimos años lo que se reflejó en las tribunas del Estadio Olímpico Universitario.

Más de 45 mil personas, auriazules y celestes defendieron a los suyos.
Desde el inicio, el encuentro fue parejo . Por un lado Pumas salió al campo con lo mejor que tenía. Mientras que La Máquina mantuvo a los elementos con los que enfrentó la Ida y acabó empatando a cero.
Keylor Navas, como siempre, intervino claramente en varias ocasiones para evitar el gol celeste.
Y aunque La Máquina insistía en atacar y perforar el marco que resguardaba el tico, hubo una tensa calma para los felinos cuando al minuto 30, Robert Morales disparó de lejos directo a la portería de Kevin Mier, y logró el gol.

Pumas tenía la ventaja y era cuestión de cuidarla y tomar precauciones porque los celestes no iban a tolerar la derrota, y para mejor salió de cambio Paradela y entró el ‘Toro’ Fernández acompañado de abucheos porque la afición no olvida que fue puma.
En el segundo tiempo, Universidad sorprendió a los celestes con un disparo de Juninho que sí entró, pero fue anulado.
Minutos (53’) después, un error de Rubén Duarte acabó siendo autogol y ahí se empató la pizarra, pues le fue válida la anotación a favor de Cruz Azul.
La lluvia empezó a caer desde el primer tiempo y no cesaba y ni así los miles de asistentes se movían de su lugar.
Al grito de “¡Sin estadio, sin estadio!”, la afición felina le cantaba a la cementera, y justo el hecho de ‘pelearse’ por CU aumentó la rivalidad.

Para mala suerte de Pumas, en la recta final del tiempo regular, Uriel Antuna salió expulsado, y minutos después también Ángel Rico se ganó la tarjeta roja, y las expulsiones fueron lo que hizo que a los felinos se les saliera el juego de las manos.
En tiempo complementario, los celestes comenzaron su fiesta gracias al gol de Rodolfo Rotondi, que fue el que sentenció la Final a favor de Cruz Azul, y así fue.
La Máquina presume que ha ganado su décimo título